El presentador de Teletica, Yiyo Alfaro, sorprendió a sus seguidores al confesar que durante la pandemia por covid-19 cometió una irregularidad que es penada por la ley, según relató en el pódcast que conduce junto con su amigo Choché Romano.
La revelación se dio en el episodio de esta semana en el Pódcast de Yiyo y Choché, cuando ambos conversaban sobre los efectos que les dejó el encierro y recordaban distintas anécdotas de aquella época.
La charla surgió luego de que Choché confesara que, debido a que su operación de vasectomía se complicó y tuvo que permanecer mucho tiempo encerrado en su casa, terminó tiñéndose el cabello por puro aburrimiento.
“Me estaba volviendo loco. Soledad, madre de todos los errores”, mencionó el humorista.
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Fue entonces cuando Yiyo decidió hacer una confesión pública.
“Voy a decir algo, yo no lo contaba porque estábamos en pandemia, pero ya pasaron cinco años, ya se pueden contar esas cosas. En ese momento no, pero esto que voy a contar, si yo estuviera ahorita en una mesa con el polígrafo y me dicen: ‘Denos la lista de los maes en Costa Rica a los que les hizo carta para que pudieran movilizarse en pandemia, y no tengo cómo (salvarse)”, dijo entre risas.
El presentador continuó detallando lo que hizo en ese periodo.
“Le hice carta a Choché: ‘Estimado oficial de tránsito, por este medio le digo que este mae va a ir a mi casa a hacer cosas’. Le hice carta al mago Max, que tiene su negocio en San Pedro, a Daniel Mermejo, le hice carta a… ya ni me acuerdo a cuántos”, confesó.
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Ante la revelación, Choché no tardó en bromear y aseguró que Yiyo bien pudo haber sido “el compañero del colegio que le hacía a uno la carta para no recibir religión y nadie se hubiera dado cuenta”.
Durante la pandemia, las autoridades permitían circular únicamente a personas que contaran con una carta firmada por su patrono. En ese contexto, Yiyo explicó que, al ser dueño de una empresa de producción, llamada Syfilmsprojet, ayudó a varios amigos asegurando que trabajaban para él y que debían desplazarse a la oficina, lo que les permitía movilizarse libremente en medio de las restricciones sanitarias.
Se salvó que nadie los agarró en la metira sino de lo contrario le hubiera tocado pagar su buena multa económica o algo más.
Quien ve a Yiyin tan tranquilo y resultó ser todo un mentirosín, como diría su amigo Choché.


