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Contraloría hizo una auditoría a Hacienda sobre el cobro de impuestos y lo que encontró es difícil de creer

Cuesta creer que en el Ministerio de Hacienda se den este tipo de situaciones. Contraloría revela deficiencias que dejarán a muchos con la boca abierta

La Contraloría General de la República (CGR) dio a conocer un informe sobre una auditoría que le hizo al Ministerio de Hacienda y los resultados dejan a todos con la boca abierta y con un gran dolor en el bolsillo.

La entidad indagó qué tan efectivos han sido los famosos “controles tributarios” que aplica la Dirección General de Tributación (DGT), analizando lo que pasó desde el 1.° de enero de 2023 hasta el 30 de junio de 2026.

Ministerio de Hacienda
Contraloría General de la República encontró serias deficiencias en la recaudación de impuestos en el Ministerio de Hacienda. (Alonso Tenorio)

La Contraloría calculó que la falta de controles sobre los incumplimientos tributarios ha dejado un hueco de nada más y nada menos que ¢1,8 billones acumulados en ese período.

¡Imagínese la cantidad de escuelas, hospitales y carreteras que se podrían arreglar con toda esa millonada! Solo para este año 2026, el impacto fiscal de esta falta de cobro es de ¢794.496 millones.

¿Pero por qué se pierde tanta plata? Porque el Ministerio de Hacienda no está siendo eficiente a la hora de vigilar y cobrarles a quienes declaran en cero, a los que reportan gastos improcedentes (usando facturas falsas) o a los patronos que se dejan la retención del salario de sus empleados y no la entregan al Estado.

El informe es claro y señala que la vigilancia que hace Hacienda es “limitada y decreciente”. De 781.576 casos que tenían un alto riesgo de estar evadiendo la ley, apenas seleccionaron a 23.578 para investigarlos.

Es decir, el Gobierno solo planificó vigilar el 3% de los casos con mayor riesgo.

En la imagen alguien con una calculadora y una computadora
Urge tomar acciones para reducir la evasión fiscal. (Shutterstock)

En el 2023 lograron hacer 1.767 acciones de control, pero en todo el año 2025, la cifra cayó al piso y apenas lograron ejecutar dos acciones.

Según justificó la institución, este bajonazo se dio porque tuvo que reasignar al personal que hacía estas revisiones para ponerlo a realizar labores de cobro, dejando casi abandonada la vigilancia.

Si ya es grave que investiguen a tan poquitos, el asunto empeora porque se hace de forma lenta. La Contraloría descubrió que Hacienda excedió de manera sistemática los plazos legales, haciendo las cosas demasiado tarde.

Por ejemplo, el plazo para enviar avisos y comunicaciones persuasivas es de 10 días hábiles. Sin embargo, cuando se trató de contribuyentes que declararon renta bruta en cero (pese a haber emitido facturas cobradas), no lograron cumplir el plazo ni en un solo caso.

Los atrasos son de no creer. Hay liquidaciones o cobros que debían resolverse en un máximo de 67 días hábiles, pero tardaron entre 63 y 294 días. En algunos casos extremos de retenciones salariales no declaradas, el trámite duró hasta 600 días. Con esos tiempos, hasta prescribe la deuda.

Billetes, salarios, Costa Rica
La situación fiscal del país es seria y se necesita recaudar mejor los impuestos. (Shutterstock)

Al final de la historia, las famosas acciones de control tuvieron un éxito casi nulo. La Contraloría comprobó que cuando intentaron recuperar plata por la evasión de gastos improcedentes, apenas lograron cobrar el 2,3% de lo que estimaban recuperar.

En los casos de patronos que no entregaron las retenciones salariales, apenas se logró recuperar un 4,7%.

Y cuando les mandaron mensajes de texto o correos a los morosos para persuadirlos de presentar su declaración, el resultado también fue deficiente: solo uno de cada cuatro omisos (25,3%) hizo caso y se puso al día.

Ante este panorama tan preocupante, la Contraloría le ordenó a don Miguel Ángel Solís Sánchez, director de Tributación, implementar de urgencia nuevos planes de acción e indicadores para corregir este desastre entre el 2027 y el 2028.

Rocío Sandí

Rocío Sandí

Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana; Periodista de la Universidad Internacional de las Américas, con experiencia en Sucesos, Judiciales y Nacionales. Antes trabajó en La Nación y ADN Radio.