Cuando la pandemia golpeó en 2020, don Francisco Gutiérrez perdió su empresa y, de un momento a otro, se quedó sin ingresos, pero con los mismos gastos de siempre.
En medio de aquella situación, su esposa comenzó a hacer cambalaches (trueques) con otras mujeres mediante grupos de Facebook.
“Yo pensé ¿qué es esto? Entonces intenté meterme en ese grupo y era solo para mujeres. Tomé la decisión de hacerme mi propio grupo para cambalaches”, recordó Francisco en lo que fue el primer paso de la red social WichApp, la aplicación para celulares tica y 100% para trueques.
Así nació Solo Cambios Costa Rica, un grupo que comenzó con apenas 20 personas y creció rápidamente hasta alcanzar decenas de miles de integrantes.
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Francisco vio algo que lo marcó: muchos de esos intercambios no eran por lujo, sino por necesidad.
“Eran miles de intercambios diarios y el 60%, 70% eran por artículos de primera necesidad. Era gente cambiando la licuadora por arroz, frijoles y huevos”, contó.
El grupo cumplió seis años en julio pasado y durante ese tiempo, Francisco también impulsó comunidades de trueque en otros países como Guatemala y México.
Pero después de tanto tiempo entendió que Facebook no había sido diseñado para hacer cambalaches.
App para cambiar, no para vender
Hace aproximadamente un año y medio comenzó a desarrollar una aplicación propia para celulares, pensada desde cero para facilitar los trueques.
La aplicación ya está disponible en Google Play y App Store y, según su creador, en apenas dos meses acumula miles de descargas y alrededor de 10.000 productos y servicios disponibles para intercambio.
La regla principal es sencilla: no se compra ni se vende nada. Todo es a puro cambalache.
La plataforma permite crear un espacio con los artículos o servicios que una persona está dispuesta a cambiar. También muestra aproximadamente a qué distancia se encuentra otro usuario.
Además, cuenta con un chat interno para que las personas puedan ponerse de acuerdo sin tener que entregar su número telefónico.
“Yo no tengo que compartirle mi número de teléfono personal absolutamente a nadie. Aquí, desde la misma plataforma, empezaste a conversar con la otra persona, se inicia y finaliza el acuerdo del trueque”, explicó.
Desde una bicicleta hasta un viaje en avioneta
El sistema tiene un buscador y categorías para encontrar desde vehículos hasta servicios.
Hay motos, carros, lanchas, muebles y artículos de todo tipo, pero también peluqueros, carpinteros, electricistas, tatuadores y otros profesionales que ofrecen sus servicios a cambio de algo que necesitan.
Don Francisco incluso recuerda con entusiasmo que recientemente apareció una propuesta de viajes en avioneta mediante trueque.
“Es infinito. Todo lo que usted encuentra en un marketplace para la venta lo encuentra en el mundo del trueque”, aseguró.
La plataforma también utiliza inteligencia artificial para revisar las publicaciones y detectar si cumplen las reglas. Entre otras cosas, revisa textos e imágenes para impedir la publicación de armas, drogas, medicamentos o animales vivos.
Y si alguien intenta vender, falta el respeto o incumple las normas, existe un botón para reportarlo y un equipo de moderadores puede intervenir.
Quiere conquistar el mundo
Aunque la empresa está constituida también en México y Estados Unidos con miras a crecer internacionalmente, Francisco insiste en que el corazón del proyecto está en Costa Rica.
“La idea nació en Costa Rica, todo está hecho en Costa Rica, la plataforma es mía, yo soy el fundador. Todo lo que van a ver en esa plataforma, botón por botón, clic por clic, todas las funcionalidades salieron 100% de Costa Rica”, aseguró.
Ahora su principal meta es hacer crecer la comunidad costarricense y demostrar que, cuando el dinero no alcanza, un buen cambalache todavía puede ser una solución.





