Josie Thompson, una mujer de 37 años originaria de Plymouth, Inglaterra, notó en 2022 que un lunar en su cuerpo presentaba cambios, lo que la llevó a consultar a un especialista.
El dermatólogo decidió retirarlo, descartando algo grave, pero con el paso del tiempo la lesión volvió a crecer, según reportes de People.
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Señales ignoradas
De acuerdo con The Mirror, Thompson solicitó nuevos estudios al observar la evolución del lunar, pero estos le fueron negados porque los médicos consideraban que no se trataba de cáncer.
Sin embargo, en 2023, tras insistir, finalmente se le practicó una biopsia que confirmó un melanoma en etapa 3, un tipo de cáncer de piel ya avanzado.
“Le dijeron que el lunar no era nada de qué preocuparse. Fue un shock descubrir que se había extendido a su sistema linfático. Durante mucho tiempo dijeron que todo estaba bien. Siento mucha ira porque ella hizo todo lo correcto”, explicó Jade, hermana de Josie.
Tratamiento y complicaciones
En 2025, inició un proceso de inmunoterapia, pero este tuvo que ser suspendido tras desarrollar miastenia gravia, una enfermedad autoinmune que complicó su estado de salud. Para ese momento, el cáncer ya se había extendido a órganos como el hígado, los pulmones y la columna vertebral.
Un llamado a la conciencia
Josie Thompson falleció en marzo de este año, cuatro años después de haber detectado el cambio en su lunar. Antes de su muerte, había creado un grupo en Facebook para generar conciencia sobre la importancia de las revisiones médicas y recaudar fondos, dejando como legado un mensaje claro sobre la detección temprana.

