El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó abiertamente su descontento con el papa León XIV, afirmando ante periodistas que no es un seguidor de su gestión.
Estas declaraciones surgen como respuesta a las recientes peticiones de paz y cese a la violencia realizadas por el líder de la Iglesia católica, las cuales fueron interpretadas por el mandatario como una interferencia en su política de seguridad.
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Desde la Base Conjunta Andrews, el gobernante describió al pontífice como una figura excesivamente liberal: “No soy un gran seguidor del papa León. Él es una persona muy liberal, y es un hombre que no cree en detener el crimen”, señaló el mandatario. Además, Trump acusó al líder religioso de “jugar con un país que quiere un arma nuclear”.
El llamado del papa León XIV que desató la polémica
La controversia se originó tras un discurso público donde el papa León XIV imploró a los líderes mundiales abandonar la “idolatría del dinero” y detener la exhibición de fuerza militar. Ante el complejo conflicto internacional que afecta diversas regiones, el pontífice exclamó: “¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra!”.
El obispo de Roma insistió en que la fe es necesaria “para afrontar juntos este momento dramático de la historia”. Aunque el representante de la Iglesia católica no mencionó nombres específicos, sus palabras fueron recibidas con hostilidad por la administración estadounidense, que ha mantenido una relación tensa con el Vaticano desde mayo de 2025.
Reacción en redes sociales y defensa política
A través de su red social Truth Social, Donald Trump redobló sus críticas alegando que el líder religioso se ha opuesto a operaciones estratégicas en el extranjero.
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El mandatario defendió su gestión asegurando que fue elegido para reducir la criminalidad y potenciar la economía: “No quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido, DE MANERA APLASTANTE”, escribió.
Pese a que el pontífice ha adoptado una postura clara contra ciertas decisiones de la Casa Blanca, los canales de comunicación permanecen abiertos. No obstante, el tono del conflicto internacional dialéctico parece escalar tras este último enfrentamiento público con el papa León XIV.

