Shirley Sandí.7 diciembre, 2019

Marisol Álvarez es telefonista en la Caja del Seguro Social. Ella recibió su aguinaldo el 28 de noviembre, eran ¢293 mil, pues le rebajan una pensión alimentaria.

Un día después, el 29 de noviembre, Marisol no tenía nada en su cuenta del Banco Popular.

Stephanie Portuguez, asesora legal de la Defensoría de Apoyo al Deudor y David Segura, asesor, visitaron La Teja para dar a conocer el caso.
Stephanie Portuguez, asesora legal de la Defensoría de Apoyo al Deudor y David Segura, asesor, visitaron La Teja para dar a conocer el caso.

Marisol tenía un préstamo atrasado, estaba en trámite de cobro judicial. Había sacado ¢1,1 millón en Beto le presta y llevaba varios meses sin pagar. Un documento que, en apariencia, ella firmó para que le hicieran deducciones de ese préstamo, fue el responsable de que se quedara sin aguinaldo y ahora está peleando para que se lo devuelvan.

El caso lo lleva la Defensoría de Apoyo al Deudor.

Stephanie Portuguez, asesora legal de la Defensoría, recalcó que el aguinaldo está protegido por ley, es intocable, inembargable, innegociable, y está prohibido hacerle rebajos de parte del patrono y de cualquier otra entidad.

El documento que, en apariencia, firmó Marisol, dice entre otras cosas: "Autorizo debitar automáticamente de mi cuenta número ... en moneda ... hasta una fecha máxima de .... y por un monto máximo de .... Firma y cédula del titular.

Portuguez resalta que dicho documento tiene varias supuestas irregularidades, porque donde debe especificar la fecha está en blanco, y entonces le podrían cobrar toda la vida. Donde debe ir el monto también está el blanco, entonces le pueden cobrar el monto que sea. Y además la firma del documento no está autenticada.

“El monto fue debitado de la cuenta por el banco para tranferírselo a otra entidad finaciera que no está debidamente regulada por la Sugef. Me parece que se están violando derechos fundamentales. Para que a mí me puedan ejecutar algo así en mi contra, debo ser notificado y así ejercer mi derecho de defensa y asumir un debido proceso”, dijo la abogada.

“No me acuerdo si yo firmé o no ese documento (la autorización)”, Marisol Álvarez, afectada.

La Defensoría interpuso una medida cautelar en contra del banco para que no sigan ejecutando rebajos en las próximas quincenas a esta clienta.

Además, alertan de esta situación a las personas que tienen préstamos en atraso, pues lo recomedable es enviar a los bancos documentos que desautorizan este tipo de rebajos.

La Defensoría advierte que hay muchas personas en peligro de perder su aguinaldo por esta situación.

Portuguez recalcó que ahora hasta por contratar algo tan simple como un pago automático de peajes se firman documentos como este.

"Si yo desautorizo y usted toca dinero de mi cuenta es un delito, es administración fraudulenta. Todos deberíamos desautorizar en nuestras cuentas todo tipo de deducción", indicó Portuguez.

La Oficina de Apoyo al Deudor tiene el Whats App 7088-2110 y la central 2248-0544. La cita cuesta ¢20 mil.
Ella firmó

La Teja consultó a Beto le presta y respondieron que ellos compartieron con la cliente copia del contrato y de la autorización firmada por ella para realizar débitos a su cuenta cuando existen saldos pendientes de pago.

“Beto es una compañía seria que en todo momento ha actuado bajo el marco de la legalidad y el contrato de préstamo que rige la relación con sus clientes, que en algunos casos de alto riesgo incluye autorización firmada de los mismos para debitar de sus cuentas saldos pendientes. A la fecha, no hemos sido notificados de ninguna medida cautelar interpuesta por la Oficina de Defensoría de Apoyo al Deudor relacionada con este caso”, indicaron.

Al día siguiente de que le depositaron el aguinaldo la telefonista tenía la cuenta vacía.
Al día siguiente de que le depositaron el aguinaldo la telefonista tenía la cuenta vacía.

El Banco Popular por su parte, indicó que tampoco han sido notificados de la medida cautelar, pero analizando el caso, determinaron que lo que se dio fue una “transacción de débito en tiempo real”, la cual pasa por la plataforma SINPE del Banco Central.

Este servicio, según indicaron, consiste en una orden de rebajo de una entidad a otra y lo que hace el Popular en este caso es revisar que la información que dio Beto le presta esté correcta y que exista una autorización de débito automático.

“Esto fue precisamente lo ocurrido en este caso específico, donde el Banco Popular, como entidad destino, revisa que existieran las autorizaciones pertinentes para permitir el débito y lo aplica según el reglamento”, dijeron.

El Banco Popular recomendó a la cliente contactarse con Beto le presta para revisar los términos de autorización brindados para que se pueda aclarar la situación.