Los servicios de Emergencias de algunos de los principales hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) atraviesan una crisis de alta ocupación, con porcentajes que encienden las alarmas de las autoridades sanitarias y complican la atención oportuna de los pacientes.
Uno de los casos más críticos se registra en el hospital San Vicente de Paúl, ubicado en la provincia de Heredia, el cual reporta una alarmante ocupación del 276% en esta área. Este centro médico se suma a la lista de recintos que enfrentan una severa concentración de usuarios en sus departamentos de urgencias.
Según la información que ha trascendido, la limitación en la capacidad general del San Vicente de Paúl es la principal causa de este colapso. La falta de camas disponibles en los salones provoca la retención de los pacientes internados dentro del mismo sector de emergencias, impidiendo el flujo regular de atención. Asimismo, la escasez de personal médico especializado figura como un factor determinante que agrava la saturación del espacio.
Otro más
Este panorama crítico se replica en otros de los hospitales nacionales más importantes del país, los cuales también han reportado cifras que superan su capacidad máxima instalada. Por ejemplo, el hospital San Juan de Dios reportó un 126% de ocupación en emergencias, mientras que el hospital México registró un 209 % en esa misma área y un 96% en hospitalización general.
En esta misma línea de saturación, el hospital Rafael Ángel Calderón Guardia alcanzó recientemente una ocupación del 170 % en su servicio de urgencias.
Aunado al colapso de los centros para adultos, el Hospital Nacional de Niños alertó en días recientes sobre una ocupación máxima de sus instalaciones médicas. Esta situación obligó a las autoridades pediátricas a suspender temporalmente las cirugías electivas o no urgentes debido al alto volumen de internamientos, una crisis impulsada, en este caso particular, por el aumento de menores afectados por severas enfermedades respiratorias.

