Nacional

Carro despedaza kiosco de chancera y la deja solo con banco y mesita

Gerardina Serrano tiene 12 años de vender chances y lotería frente a la Junta de Protección Social, en San José

A Gerardina Serrano Abarca se le hace un nudo en la garganta cada mañana cuando llega a trabajar porque recuerda que un accidente de tránsito le arrebató un montón de años de trabajo y sacrificio.

Ella vende chances y lotería desde hace 13 años y los últimos 12 ha trabajado en las afueras de las oficinas de la Junta de Protección Social, en San José. Tiene tres hijos y dos de ellos, Andrés y Christopher, se dedican al mismo oficio.

Gerardina se la jugó durante mucho tiempo únicamente con una mesita y una sombrilla, pero hace cuatro años hizo un enorme esfuerzo y reunió 3 millones de colones y compró un pequeño kiosco. Ya así no se mojaba y estaba más cómoda.

Además la Junta le dio permiso de vender tiempos y de cambiar premios y eso le ayudó mucho y la tenía muy contenta.

El kiosco hasta le trajo suerte porque ha vendido el mayor, el segundo y tercer premio de los chances y en diciembre del 2021 vendió el segundo premio en importancia del primer sorteo de consolación de la lotería.

Pero todo cambió la madrugada del sábado 30 de abril. Gerardina estaba durmiendo cuando le sonó el celular y recordó que una llamada a esa hora nunca es para algo bueno. Al responder vio que la llamaba un guarda de la Junta.

“Me dijo que un carro se había metido a la acera y había destruido mi kiosco, así que me levanté y me fui de una vez. El accidente fue a la 1:34 de la mañana y ya a las 2:11 yo estaba ahí, me llevaron en carro”, recordó.

Chofer huyó

Cuando la vendedora llegó, ya el chófer responsable del daño al kisco se había ido y dejó atrás un escenario devastador para la pulseadora chancera.

“Cuando vi que estaba destruido me sentí muy mal, perdí todo lo que tenía ahí adentro: una laptop, una impresora, una máquina para revisar billetes de lotería y chances premiados, la máquina para vender tiempos, monitores de cuatro cámaras, entre otras cosas. Los daños rondan los ocho millones de colones”, cuenta.

“Los oficiales de la policía y el Tránsito llegaron a atender el accidente y pese a que hablaron con el chofer del carro que se salió de la calle y destruyó el kiosco, dejaron que se fuera, todavía no entiendo por qué”.

Luego de recoger partes de máquinas y papeles, Gerardina regresó a su casa.

“Duele mucho porque había comprado todo eso con mucho esfuerzo, pero tratando de buscar lo positivo de todo esto le agradezco a Dios que ese accidente ocurriera en la madrugada, si hubiera ocurrido en el día probablemente hubiera sido una tragedia por la cantidad de gente que siempre anda caminando por ahí”.

Luego de 22 días de esperar que el chofer del carro apareciera, la chancera averiguó el nombre y el lugar de trabajo de él gracias a las fotos que le pasaron del carro el día del accidente y se fue a buscarlo.

“Trabaja en un centro de llamadas y se sorprendió al verme, me pidió el número y dijo que iba a ver cómo podía pagarme. Cuando le dije que los daños eran de ocho millones me dijo que iba a ver si hacía un préstamo pero que era difícil para él; sin embargo, le dije que para mí también es complicado sobre todo porque ahora estoy teniendo problemas de salud, me está doliendo la cabeza por el sol y en las tardes me mojo por los aguaceros. Necesito volver a tener un kiosco”.

La pulseadora dijo que también le urge tenerlo para volver a vender tiempos y cambiar premios de la Junta porque eso le sube los ingresos.

Gordito le da esperanza

La vendedora dice que desde la semana pasada, cuando salió a la venta el gordito de medio año las ventas han mejorado mucho y eso le da esperanza.

El sorteo será el 3 de julio y el premio mayor por entero es de ¢400 millones, mientras que cada pedacito pagará ¢40 millones. Se jugará en dos emisiones.

“Están buscando mucho el 03, que es la fecha del sorteo, pero la verdad se están vendiendo parejitos los números bajos y los altos, la gente está ilusionada con los millones de ese premio.

“He notado que están pidiendo mucho gemelos, espero que la venta siga así para ir recuperando todo lo que perdí. También espero que el hombre que destruyó mi lugar de trabajo me resuelva pronto el tema de la plata para volver a levantar mi negocito”.

Rocío Sandí

Rocío Sandí

Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana; Periodista de la Universidad Internacional de las Américas, con experiencia en Sucesos, Judiciales y Nacionales. Antes trabajó en La Nación y ADN Radio.

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