Karen Fernández.26 marzo
Sánchez vive en Estados Unidos desde 1995. Foto: Cortesía
Sánchez vive en Estados Unidos desde 1995. Foto: Cortesía

Hugo Sánchez, un costarricense radicado en Nueva Jersey, Estados Unidos, se enteró el pasado 21 de marzo que tiene coronavirus COVID-19.

Sánchez, oriundo de Pérez Zeledón y quien vive en el país estadounidense desde 1995, le contó a La Teja que el 18 de marzo se empezó a sentir mal, desde que amaneció se sintió extraño y con dolor de estómago.

“Estuve con diarrea fuerte todo el día, estornudaba mucho, tenía muchos mocos, tos seca y al final del día me sentía muy agitado y con calentura. A eso de las cuatro de la tarde me sentía totalmente agotado, como si hubiese corrido una maratón, por eso me fui a Emergencias del hospital comunitario.

"Estuve allí unas dos horas mientras me hacían todos los exámenes para descartar que fuera otra cosa y como todo dio negativo, me hicieron las pruebas por COVID-19 y me mandaron para la casa a aislarme mientras estaban los resultados”, explicó.

No le dieron ningún tratamiento, solo le dijeron que si se sentía con calentura tomara un antihistamínico.

“Me vine para la casa y me aislé en mi cuarto para no exponer a mi esposa (Wendy Azofeifa) ni a mis hijos (April y Daniel, de 17 y 14 años). Ellos me tocan la puerta para avisarme que ahí está la comida, me dejan la bandeja y se van”, agregó el tico.

Así le dan la comida desde que se aisló en su cuarto el 18 de marzo. Foto: Cortesía
Así le dan la comida desde que se aisló en su cuarto el 18 de marzo. Foto: Cortesía

El sábado 21 a las 10 de la mañana lo llamaron para confirmarle que las pruebas dieron positivo a COVID-19. Reconoce que recibir la noticia de su confirmación fue un shock, pero siempre ha sido una persona de voluntad fuerte y creyente, por lo que ha puesto su situación en manos de Dios.

Hasta el pasado domingo pasó unas noches terribles por el frío y el dolor de cuerpo, que describe como si lo estuvieran apaleando.

Lo que no se le ha ido es el hambre y por eso se ha alimentado bien en cada tanda, en la que le incluyen una fruta, además se mantiene bien hidratado.

Aparte del malestar descrito, a Hugo le ha ido muy bien con la enfermedad. Cree que esto se debe a que en sus 42 años de vida ha mantenido buenos hábitos. No fuma, no toma y no tiene ninguna enfermedad grave. Incluso, por el diagnóstico de hígado graso que le dieron hace un mes, había estado reforzando sus defensas.

“La manera en que he asimilado la enfermedad ha sido muy buena. Gracias a Dios no tengo nada en comparación con mucha gente que ve uno en las noticias. Es una realidad que mucha gente está muriendo de esto en el mundo”, comentó el segundo de seis hijos.

Bien desinfectado

Su familia no ha presentado síntomas y él ha tomado todas las precauciones para no contagiarlos, pues hasta deben compartir baño, pero dice que lo deja como un ajito cada vez que lo usa, lavándolo con cloro y desinfectante.

Como Hugo debe compartir el baño con su familia, se encarga de desinfectarlo bien para no enfermarlos. Foto: Cortesía
Como Hugo debe compartir el baño con su familia, se encarga de desinfectarlo bien para no enfermarlos. Foto: Cortesía

A sus hijos y a su esposa con costos los ve por una hendija de la puerta y cuando sale del cuarto lo hace con guantes y mascarilla porque no quiere que ellos se enfermen.

Sánchez no pudo evitar quebrarse anímicamente al recordar la reacción de su madre, doña Gladys Duarte, cuando la llamó el pasado sábado 21 de marzo para contarle que le habían confirmado el diagnóstico.

“La llamé y le dije que tenía coronavirus y me tiró el teléfono. Gritó, lloró y me preguntó que por qué le hacía eso. Estaba muy preocupada porque creía que me iba a morir, porque las noticias que se ven en televisión y redes sociales no son alentadoras. Eso ha sido lo más duro para mí, estar lejos de mi familia”, comentó con la voz quebrada.

Él ha aprovechado estos días aislado para grabar mensajes en sus redes sociales donde aconseja a otros, muestra lo bien que está y agradece el apoyo de la gente. Además lo hace para darle tranquilidad a su madre.

En cada tanda de comida incluye una fruta para mantenerse bien alimentado. Foto: Cortesía
En cada tanda de comida incluye una fruta para mantenerse bien alimentado. Foto: Cortesía

Sánchez trabaja en atención al cliente en restaurantes, pero no tiene claro cómo se contagió con el virus.

Nueva Jersey colinda con Nueva York, el lugar estadounidense con más casos hasta ahora con más de 25 mil, y por eso en la ciudad del tico se ha limitado la movilidad, solo pueden ir a los supermercados y farmacias, para así tratar de contenerlo.

“No he escuchado de ningún otro tico que haya sido diagnosticado con coronavirus por acá”, Hugo Sánchez, costarricense radicado en EE.UU.