Antes de las cámaras y los viajes internacionales, Sergio González Vargas fue un niño que creció entre árboles, animales y primos en una propiedad familiar en Alajuela.
“Muy linda mi infancia. Me acuerdo que mi papá y mi mamá tienen una propiedad muy bonita en Alajuela, entonces fue como el campo. Yo no tengo hermanos, pero sí tengo primos que son hermanos y me crie con ellos.
“Siempre fue una infancia que me acuerdo divirtiéndome mucho, jugando en los árboles, con los animales, muchas cosas hermosas como pasar comiendo mangos directamente de los árboles”, recordó.
Su facilidad para estudiar también apareció desde pequeño. Entró a la universidad a los 16 años y apenas en el segundo cuatrimestre comenzó a trabajar en Telenoticias, a los 17.
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“Yo no tuve época de universidad realmente porque en el segundo cuatrimestre ya entré a Telenoticias y desde ahí trabajo. La universidad también me costó mucho terminarla porque no tenía tiempo”, contó.
Después pasó por Giros de Repretel y más adelante llegó a Multimedios, donde fue director de Revista Multimedios, su último trabajo en Costa Rica. Conversamos con él porque hace patria en Rusia y este 8 de setiembre se celebra el Día Internacional del Periodista.
Un sueño con destino ruso
La oportunidad de trabajar en un medio internacional apareció cuando Sergio vivía en Londres. Viajó a Rusia y trabajó unos cinco meses, pero tuvo que regresar porque su mamá, Rose Mary Vargas Rojas, se enfermó (el papá se llama Víctor González).
El sueño de regresa a Rusia quedó pendiente hasta que, hace un año, la puerta se volvió a abrir con el canal internacional de noticias en español RT.
“Me llegó otra vez la oportunidad, ya ellos conocían mi trabajo, me valoraron, pero igual tuve que aplicar miles de pruebas. La televisión internacional es muy difícil, hay que prepararse muchísimo”, explicó.
Así se convirtió en el primer costarricense en ser presentador y corresponsal de RT en Español. Hoy vive en Moscú y asegura sentirse muy contento.
“Esta cadena creyó en mí. Yo soy sumamente agradecido con todo lo que me han dado porque a mí me han tratado como un rey aquí en Rusia”, dijo.
Costa Rica siempre va en la maleta
Sergio no llegó a Rusia cargado de cosas. Se llevó algunas fotografías familiares y toda Costa Rica en el centro del pecho.
“No soy de banderas, no soy de camisas, no soy de eso. Yo creo que el ser costarricense se lleva en el corazón. Hay que saber apoyar la democracia y admirar la democracia de mi país”, aseguró.
La distancia, eso sí, pesa. Vive en un país donde no se habla español y donde su familia está a miles de kilómetros.
“Todos los días extrañás el país. Hay un deseo de estar allá, pero hay otro deseo también de seguir creciendo en el país donde estoy. No voy a decir que vivo con un mal de patria todos los días, no, sería mentirte, pero sí, uno extraña al país o cosas que pasan y uno quiere estar allá”, confesó.
Moscú también le ha enseñado
Ser periodista en el extranjero, explica Sergio, no significa simplemente pararse frente a una cámara. Ahora debe conocer nombres, acontecimientos y conflictos de muchos países.
“El buen periodista, ya sea el que esté en un medio nacional o internacional, se tiene que preparar todos los días. Tengo que estar leyendo de actualidad, tengo que estar preparándome con nombres de políticos, ver la coyuntura desde Brasil, Irán, un montón de cosas”, señaló.
Un chicharrón que hace falta
Hay comidas rusas que ya disfruta, pero hay sabores que extraña demasiado, especialmente uno.
“Uy, el chicharrón me fascina. Me fascina siempre. Eso es de lo que estoy más antojado. Si pudiera pedir que me traigan cosas, chicharrón es lo que más extraño”, dijo entre risas.
Para los periodistas que vienen detrás
A propósito del Día Internacional del Periodista, Sergio tiene un consejo para quienes sueñan con llegar lejos.
“Que se prepare. Que se prepare desde que está en el colegio. Puede comenzar a leer, comenzar a prepararse, leer noticieros internacionales, creer en él. Yo no tengo familiares políticos, ni familiares periodistas. Mi apellido nunca ha sonado en periodistas y aun así lo logré”.





