Un grupo de científicos costarricenses confirmó que un peligroso parásito fue encontrado en perros nacidos y criados en Costa Rica.
Se trata de la Leishmania infantum, un microorganismo que puede enfermar gravemente tanto a perros como a personas, aunque los expertos dejaron claro que no hay motivo para entrar en pánico ni para abandonar a las mascotas.
La investigación encontró a ocho perros infectados en el país y fue realizada por especialistas de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA), veterinarios privados y científicos internacionales.
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La microbióloga Alicia Rojas explicó que el hallazgo más importante es que los casos son autóctonos, es decir, los animales nunca salieron del país y aun así se infectaron.
“Ahora sabemos que el parásito sí está circulando aquí y eso nos permite actuar a tiempo”, explicó la experta.
La enfermedad no se transmite directamente de perro a persona. Para que ocurra el contagio, tiene que intervenir un pequeño mosquito conocido popularmente como “ariblanco” o flebótomo, que pasa el parásito de un ser vivo a otro.
Según los científicos, la detección temprana es una ventaja porque permitirá reforzar controles veterinarios, vigilancia epidemiológica y medidas de prevención antes de que el problema crezca más.
El médico veterinario Víctor Montenegro detalló que muchos perros infectados no presentan síntomas, por lo que pueden convertirse en transmisores silenciosos. Otros sí se enferman gravemente y, si no reciben tratamiento, podrían morir.
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En humanos, la infección puede afectar órganos delicados como el hígado, el bazo y la médula ósea.
Los expertos insistieron en que la clave está en la prevención y el cuidado responsable de las mascotas.
Entre las recomendaciones están evitar sacar a los perros durante la tarde y la noche —cuando más anda el mosquito—, usar collares y pipetas repelentes, mantener controles veterinarios y hacer pruebas rutinarias.
“Lo peor sería reaccionar con miedo y abandonar animales. Eso no soluciona el problema”, insistió Rojas.
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La investigación ya fue publicada en una revista científica internacional y permitirá que Costa Rica tome decisiones con información más precisa para proteger tanto la salud pública como a los animales.


