Eduardo Vega.1 agosto, 2018

Desde que era chiquitillo don Manuel Montoya padeció de ahogos y de cansancio excesivo, por eso a los 15 años fue internado por primera vez y a partir de ahí comenzó a hacer trillo en los hospitales por problemas del corazón, tanto así que en 20 años ha sido operado 19 veces.

Desde que tiene uso de razón, don Manuel ha sido devoto de la virgen de Los Ángeles, por lo que cree que es ella la que lo mantiene con vida, a pesar de tanta operación, tanto medicamento y tantas enfermedades que le provocan tomarse, desde hace 20 años, un promedio de 15 pastillas por día.

“Mi virgencita jamás me ha fallado, ella me responde siempre a la hora buena. Antes de cada operación me encomiendo a ella y le entrego mi vida, siempre le digo que ella será quien decida si despierto o no. Gracias a La Negrita siempre despierto”, comentó este luchador.

Don Manuel y su Negrita, él no la afloja en ningún momento. Foto Eduardo Vega Arguijo.
Don Manuel y su Negrita, él no la afloja en ningún momento. Foto Eduardo Vega Arguijo.

En el 98 le pusieron por primera vez una válvula en el corazón y a partir de ahí las entradas y salidas en el San Juan de Dios y hasta en el Calderón Guardia han sido constantes. “Puedo decirle que la ambulancias son como parte de la familia, entrar y salir de mi casa en ambulancia es algo muy normal para mi”, comentó.

Un gran breteador

Don Manuel es un pulseador porque a pesar de su enfermedad, ha hecho de todo para que la comida no le falte a sus 10 hijos (tiene además 30 nietos y 8 bisnietos). Trabajó como chofer de bus, electricista, trailero, taxista, zapatero y acepta cualquier chambita que se le ponga en el camino, porque sabe que la cosa está bien complicada en la calle para ganarse los cinquitos.

Reconoce que ha sido bien cabezón porque a pesar de su situación cardíaca, ha luchado por dejar de fumar en varias ocasiones. Sin embargo, está muy alegre porque ya lleva ocho meses sin prender un cigarro y ya le prometió a La Negrita que nunca más lo volverá a hacer.

La mezcla del fumado y las 15 pastillas por día que ha tomado desde hace 20 años, le heredaron deabetes, dolores en el hombro y rodilla derecha por afectación en los músculos, tiene presión alta y como él mismo dice, otro pocotón de padecimientos.

17.3 millones de personas mueren en el mundo al año por problemas del corazón.

“Por eso durante muchos años hice la romería para agradecerle a la virgencita de Los Ángeles tanta bendición, comprendo que muchas personas con menos padecimientos que los míos han fallecido. Cada instante que respiro se lo agradezco a ella porque nunca ha dejado de responderme con un lindo sí”, dijo.

Podría venirse la 20

Con dolor reconoce que la operación 20 se ve en el horizonte porque los doctores lo llamaron para, extrañamente, pedirle que repitiera un montón de exámenes que tenía años de no hacerse. “En este 2018 no podré hacer la romería físicamente pero mi corazón estará en Cartago con ella (La Negrita), para esta fecha del dos de agosto yo también me pongo de fiesta porque es ella la que me tiene con vida, sobre todo ahora que siento que la operación veinte podría llegarme en menos de dos años”, recordó.

Pero una operación es algo muy normal para don Manuel, sobre todo porque hubo momentos donde tuvo hasta dos intervenciones por año. “Es muy duro tener una salud tan frágil por eso uno debe agarrarse de la virgen para superar la situación, si se viene la operación veinte, la acepto porque sé que es para mi bien, yo quiero vivir muchos años”, aseguró.

El alajueliteño nació el 8 de marzo de 1950 y tuvo su primera operación en 1998. Foto Eduardo Vega Arguijo.
El alajueliteño nació el 8 de marzo de 1950 y tuvo su primera operación en 1998. Foto Eduardo Vega Arguijo.

Este vecino de Alajuelita le agradece profundamente a su esposa, Dinora Cantillano, por ser su “enfermera” en todos los momentos duros de las recuperaciones. “Ese es otro favor de La Negrita cumplido, yo le pedí una buena mujer y me reparó una excelente”, concluyó, no sin antes dejar muy en claro que en menos de dos semanas irá en bus a darle otra visita a su tan querida virgen de Los Ángeles.

Cuidar el reloj desde chiquitos

Para reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares, Costa Rica debe poner freno a los factores de riesgo que disparan esos padecimientos, dijo el doctor Mario Bolaños Arrieta, jefe del servicio de cardiología del Hospital México.

“Las enfermedades cardiovasculares en el 2017 generaron 1.443.233 atenciones y 245.350 días de incapacidad”. CCSS.

El doct destacó que la población debe comprender que no es solo con tratamientos farmacológicos, colocación de dispositivos o cirugías como se corrigen los padecimientos cardiovasculares, sino que es necesario reforzar la prevención de los factores de riesgo.

“Tenemos que lograr que los más pequeñitos empiecen a cambiar estilos de vida, cuidar el peso, comer bien, hacer ejercicio y que ellos mismos sean promotores en los papás y otras generaciones, para qué dentro de unos años logremos disminuir esa enfermedad que es de alto costo y alta mortalidad, por ser la principal causa de muerte”, afirmó el doctor Bolaños.