Rocío Sandí.2 febrero

Los últimos tres cursos lectivos estuvieron marcados por hechos que golpearon el aprendizaje de los estudiantes, sobre todo el de los de centros educativos públicos.

En el 2018 estuvo la huelga liderada por sindicatos. Maestros y profesores de secundaria dejaron las aulas durante 93 días para --dijeron-- oponerse a la reforma fiscal, que siempre fue aprobada.

Durante todo ese tiempo, escolares y colegiales de instituciones públicas estuvieron sin clases y se atrasaron muchísimo.

Las medidas sanitarias durante las clases serán vitales para evitar contagios. Foto: Marcela Bertozzi.
Las medidas sanitarias durante las clases serán vitales para evitar contagios. Foto: Marcela Bertozzi.

En el 2019 volvieron las huelgas. Los educadores se unieron al movimiento que se oponía a proyecto de empleo público y luego la lista de inconformidades engordó y los estudiantes entraron en la jugada.

Pedían que se echara para atrás en el proyecto de las pruebas FARO, que sustituyeron a las de bachilletaro; pedían mejoras en infraestructura, liquidar el proyecto de la educación dual (para que los colegiales pudieran hacer prácticas en empresas privadas), la salida del ministro Édgar Mora y un largo etcétera.

Entre el 2018 y el 2019 se perdieron al menos 104 días que, según la ministra de Educación, Guiselle Cruz, jamás se llegarán a reponer.

Y tras de cuernos. el covid-19 en el 2020.

Con la llegada de la pandemia los estudiantes recibieron otro golpe rudísimo. Tuvieron que apegarse a clases a distancia, pero la calidad de la educación no fue la misma por las limitaciones que tenían algunos profesores y más aún miles de estudiantes que ni siquiera contaban con Internet. Estos tuvieron que jugársela con prácticas y fotocopias.

Todo eso ha hecho que niños y jóvenes de la educación pública vayan quedando rezagados en sus estudios, lo cual se nota más cuando dan el brinco a sétimo año o a la universidad.

Este año las clases serán divididas entre las presenciales y las virtuales. Foto: Eyleen Vargas.
Este año las clases serán divididas entre las presenciales y las virtuales. Foto: Eyleen Vargas.
Durísimo reto

Ligia Quirós, orientadora del colegio Joaquín Gutiérrez Mangel, en San Rafael Arriba de Desamparados, dice que el paso que darán los adolescentes que lleguen a sétimo será desafiante.

“El nivel académico que traen nos preocupa a todos. Costará que se logren los objetivos propuestos para su primer año en secundaria. Cuando se da un cambio de quinto de escuela a sexto, por ejemplo, los educadores ya conocen a sus alumnos y saben las habilidades y debilidades de cada uno. Saben en qué parte de la materia quedaron, pero cuando llegan al colegio es un cambio total, los profesores tienen que empezar a conocerlos y eso complica las cosas”, detalla.

Los estudiantes de sétimo serán los últimos en tener clases presenciales en este curso lectivo 2021, hecho que se suma a los desafíos.

“Eso atrasará más el proceso de nivelación y de acercamientos con sus educadores”, opina doña Ligia.

Mauricio Chinchilla, profesor de Física del CTP Uladislao Gamez, en Tirrases de Curridabat, dice que el proceso de diagnóstico que hacen todos los años será esta vez más importante que nunca.

Los estudiantes no podrán acercarse a menos de 1.8 metros. Foto: Mayela Ló—pez.
Los estudiantes no podrán acercarse a menos de 1.8 metros. Foto: Mayela Ló—pez.

“El reto principal es acomodarse a la doble modalidad de clases presenciales y virtuales. Uno como profesor debe dividir muy bien su tiempo; pero también hay algo bueno, ver a los estudiantes en el colegio ayuda a ver cuál está más rezagado, así uno puede ayudar, cosa que cuesta mucho desde una computadora”, dijo.

A un buen nivel

Las universidades tienen claro que los jóvenes que salieron del colegio en 2020 no cuentan con las mismas bases de quienes se graduaron hace tres o cuatro años. por eso están reforzando la nivelación que reciben al ingresar.

Magda Sandí, decana de la Facultad de Educación de la UCR, explicó que la institución puso al alcance de los estudiantes que acaban de sacar el colegio unas formaciones virtuales.

“Tenemos un desafío muy importante, sabemos que los temas y los contenidos no se profundizaron como se debía. Por eso tenemos un programa de nivelación que ayuda a los estudiantes al menos a reforzar las bases de las materias básicas: Español, Ciencias, Estudios Sociales, Matemáticas, Filosofía e Inglés”, detalló.

Las universidades están haciendo nivelaciones a los estudiantes de nuevo ingreso. Foto: Mayela López.
Las universidades están haciendo nivelaciones a los estudiantes de nuevo ingreso. Foto: Mayela López.

“El programa se llama Transición a la vida universitaria y está abierto a todos los estudiantes que salieron del colegio, no solo para los que van a entrar a la UCR. La información de cómo inscribirse está en la página web de la universidad”, dijo.

La Universidad Nacional también tiene cursos virtuales de nivelación.

Los da desde el 13 de enero, pero estos sí son para estudiantes matriculados en esa institución.

Fernando Mayorga, presidente de la Fundación Tejedores de Sueños, que se dedica a apoyar a estudiantes de escasos recursos, dice que lo más sano para el aprendizaje es que los estudiantes vuelvan a las lecciones en las aulas.

“El atraso en los contenidos es muy grande y causa un gran rezago en los estudiantes. No es lo mismo tener al profesor cerca y hacerle una pregunta que verlo por una pantalla. Además, los niños y los jóvenes necesitan el contacto con otras personas de su edad para el desarrollo psicoemocional, hasta eso se está afectado con las clases virtuales”, aseguró.

La Teja consultó al MEP su posición respecto al tema, pero al cierre de edición no habían asignado ningún vocero.

El regreso a clases se hará con estrictos protocolos sanitarios que impedirán a los estudiantes acercarse a menos de 1.8 metros, además, deberán usar la mascarilla y lavarse las manos frecuentemente.