Este domingo 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer y es la oportunidad ideal para visibilizar la lucha histórica por la igualdad de género, los derechos laborales, políticos y sociales de las mujeres.
Con motivo de este día queremos contarle la historia de una mujer muy valiente que, pese a que ha enfrentado situaciones difíciles, entre ellas la muerte de su hija mayor, tiene una fuerza increíble que la motiva a luchar cada día.
Ella se llama Joselyn Villalobos y en el 2022 vivió el capítulo más doloroso de su vida: un accidente de tránsito le arrebató a su hija Dariana, quien tenía solo 16 años.
Pese al terrible dolor que la invadió, Joselyn siguió adelante con su vida, enfocada en su otra hija: Isabella, quien en unos meses cumplirá 15 años.
Joselyn perdió el trabajo, pero se reinventó
El 8 de agosto del año pasado, el mundo de Joselyn se volvió a sacudir. Después de casi siete años como asesora de ventas en una empresa localizada en San José, se quedó sin trabajo.
“Fue una noticia impactante. Después de tener estabilidad laboral, de la noche a la mañana me quedé sin trabajo y, pues, no es una noticia bonita”, relató.
El despido sorprendió a Joselyn en medio de sus planes de boda, pero, pese a que se llenó de mucha incertidumbre por lo que se venía, siguió adelante con sus proyectos y el 20 de diciembre se casó con su novio, Gilberth Villegas.
Luego de la boda, la mujer y su hija se mudaron a Coto Brus, donde vivía Gilberth. La valiente empezó a analizar sus posibilidades porque soñaba con poner su propio negocio.
“Estuvimos analizando qué hacer. Pensamos en una granja de gallinas, pero ya había muchas en esta zona y, después de pensarlo bastante, decidimos hacer una granja porcina; en eso invertí mi liquidación”, contó la emprendedora.
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El nombre de su empresa es Granja Porcina Darbel, y no fue elegido al azar. Es un homenaje cargado de amor a dos hijas que “ya partieron al cielo”: Dari (hija de Joselyn) y Belén (hija de su esposo).
“Unimos sus nombres porque este proyecto nace del corazón y del esfuerzo familiar”, relata conmovida.
Tiene cuatro chanchitas y todas están embarazadas
Lo primero que hizo la emprendedora fue armar la porqueriza donde iban a estar los animales.
Joselyn ya tiene las primeras cuatro chachitas. El negocio consiste en sacarles cría y vender los cerdos pequeños. No se dedica al engorde.
Clementina es la cerdita mayor y está embarazada. Las otras tres se llaman Anastasia, Apple y Griselda; ellas tienen cuatro meses y es hasta los seis que ya se pueden embarazar. Joselyn cuenta que les hacen inseminación artificial.
De cada camada esperan sacar unos 16 chanchitos. Las hembras se las van a dejar para el negocio y los machos los van a vender; ya tienen varios encargados.
Una rutina intensa y de mucho cuidado
Joselyn es quien se encarga del cuido de los animales. A las 5:00 de la mañana ya está en pie, lista para caminar los 300 metros que separan su casa de la granja porcina.
“A las 5:30 ya ellas tienen que estar comiendo. Les doy agua, les limpio la jaula; si no está muy sucia, trato de no lavarles en la mañana como para que no se estresen por el frío. Recojo el desecho sólido con una pala y con el escobón les limpio bien la jaula”, explicó.
Los desechos sólidos se ponen en un área de secado y la parte líquida se va por un desnivel a un caño que va hacia un tanque para lo que es el tratado de los mismos.
Mucha gente creería que cuidar chanchos es solo “echarles comida”, pero en realidad la labor es intensa y detallada para que todo salga bien.
La mujer trata a sus animales con una delicadeza asombrosa, porque sabe que el estrés es el peor enemigo.
“Yo llego hablándoles desde largo para que no se asusten. Los ruidos fuertes o el frío les pueden causar pérdidas en sus embarazos por el estrés”, explicó.
“El calor es sumamente importante tenerlo regulado; tenemos todo cerrado con sarán para que a ellas no les entre sol directo. Tienen que tener agua disponible las 24 horas”, agregó.
Por las tardes, Joselyn vuelve a darles de comer y les lava bien la jaula para que todo quede bien limpio.
“Nos arrepentimos más de lo que no hacemos”
Para Joselyn, este cambio no solo le dio un negocio, sino libertad. Ahora puede estar cerca de su hija Isabela y ser dueña de su tiempo.
Además, envía un mensaje potente a otras mujeres que sueñan con emprender, pero sienten temor.
“Las mujeres somos demasiado cargas. Ponga usted algo en las manos de una mujer y ella se lo multiplica, lo hace florecer. No tengan miedo a invertir, a estudiar o a aventurarse a cosas nuevas”, manifestó.
Si usted vive en la zona sur o le interesa contactar a Joselyn para comprar cerdos de cría cuando nazca la camada de Clementina, puede contactarla al teléfono: 8406-2791.




