En un mismo lugar y para una misma actividad estuvieron don Mauricio Azofeifa, cocreador del chiliguaro, doña Ana Rita Rojas, la voz del audio “estimados vecinos andamos recogiendo chatarra” y don Gilbert Ureña, quien tiene 55 años de bailar swing criollo.
¿Por qué se juntaron? Es que el pasado 19 de febrero, en los Museos del Banco Central, ubicados en el edificio subterráneo de la Plaza de la Cultura en San José, se presentó oficialmente el libro “Costa Rica curiosa”, el cual tiene 100 curiosidades sobre nuestro país, en temas como historia, cultura y deporte.
Fue hecho por Melany Mora y Arturo Pardo, con ilustraciones estilo “pixel art” de Carlos Zhou.
Es un libro que recoge pachos del ser costarricense como aquella vez que metieron en un taxi una vaca para robársela.
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Dentro de esas curiosidades está el ya muy típico audio que usan todos los días lo chatarreros, nuestro baile declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de Costa Rica y un trago que es parte del ser costarricense.
El libro se puede comprar en la tienda de los Museos del Banco Central (debajo de la Plaza de la Cultura); además, en Mercado 83 (Centros comerciales Oxígeno, Lincoln Plaza, Multiplaza Escazú y Curridabat, y la Librería Internacional a 19.800 colones.
Si tiene alguna duda puede escribir al correo: costaricacuriosa@gmail.com
“Juraba que iba adentro la señora”
Le preguntamos a don Mauricio, el del chiliguaro, si algún día lo despertó el audio de “estimados vecinos”.
“Por mi barrio todavía pasan los carros con ese audio y para serte sincero yo juraba que adentro iba la señora haciendo los anuncios con una admirable consistencia , creo que eso es lo que se logra cuando se está haciendo cultura, genera un nivel de familiaridad que uno entiende como parte de la vida, como si siempre hubiera estado ahí y esperando que siempre estén”, nos comentó Mauricio.
Sobre si ha bailado swing criollo, fue muy sincero.
“Nunca. He hecho feo mientras suena ‘Jugo de piña’, pero por respeto a los bailarines puedo asegurar que bailar, lo que se llama bailar swing criollo, nunca lo he hecho.
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“Admiro muchísimo el ritmo y la condición física de los que le sacan brillo a la pista, verlos en un salón es todo un espectáculo que espero que se logre perpetuar para las siguientes generaciones”.
La noche que se juntaron se registró una anécdota muy linda.
“Conocí ese día a doña rita y a don Gilbert, de hecho él me pidió que le firmara la página del libro que habla del chiliguaro, fue la primera vez que firmé un autógrafo en mi vida, imagínese lo bonito de que una persona histórica para nuestro país tenga este detalle con uno, yo me sentía como si hubiera hecho un gol en Italia 90”, recordó Mauricio.
“Claro que me ha despertado”
También don Gilbert recuerda cómo muchas mañanas de sus fines de semana es levantado por una particular voz.
“Claro que me ha despertado, y creo que seguirá haciéndolo, ese audio de estimados vecinos. Es algo que ya es parte nuestra y a lo que estamos acostumbrados. Uno quisiera dormir un poquito más, pero doña Ana Rita no nos deja”, dijo con una gran sonrisa don Gilbert.
Sobre si ya probó el chiliguaro, nos aclaró que no y es porque ajusta ya 35 años de no tomar licor; sin embargo, explica que cuando tomaba no le andaba muy lejos porque con los amigos compraban guaro y la boca era de atún con chile. “De fijo si todavía tomara licor habría disfrutado mucho el chiliguaro”.
Sobre sus 55 años de swing criollo, recordó cómo allá por 1971 e incluso antes, comenzó a bailarlo, era el baile de los pachucos, mariguanos y gente sin empleo.
“Muchas veces terminé en una perrera por el delito de bailar swing criollo, no nos permitían, pero nunca lo dejamos por dicha porque ahora se baila en todos lados”, reconoció.
Gran bailarina, pero no de salón
Doña Ana Rita no ha probado el trago que inventó don Mauricio (junto con Luis Pablo Araya) porque casi no toma, cada muerte de obispo y whisky, pero cuando le dijimos que es un trago riquísimo nos hizo una promesa.
“Va a ver que sí lo voy a probar, ya ahora me dejó con las ganas, sobre todo si hay chiliguaro de mango y maracuyá”.
Ay papá, pero cuando le preguntamos si baila swing criollo como don Gilbert, casi que tuvimos que abrir pista de inmediato.
“¡Claro! Me encanta. Me la juego mucho bailándolo. Es que yo tengo varios hermanos mayores y lo bailan muy bien; aprendí viéndolos a ellos. Eso sí, jamás he ido a un salón de baile así como a bailar, bailar, sí he ido a bodas o cumpleaños, nada más.
“En mi casa, cuando yo crecí, había muchas fiestas por eso tuve demasiadas oportunidades para practicar el swing criollo.
“El baile lo traigo de nacimiento, digo yo, porque se me da muy bien. Cuando hago zumba la gente piensa que pasé metida en salones y no fue así. Aprendo rápido los pasos y me salen muy bien”, reconoció la voz de “estimados vecinos”.
Al final del encuentro, los tres salieron con libro nuevo y tres promesas: Doña Ana Rita la de probar chiliguaro, la de Mauricio, aprender a bailar swing criollo como todo un artista y la de don Gilbert, probar un chiliguaro sin guaro que Mauricio se lo hará en el bar Bahamas, precisamente, donde nació este trago.




