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En Costa Rica crean un robot humanoide que se acerca a la realidad futurista de la película “Yo, Robot”

Desde la UCR crean innovación científica tica que avanzan en el desarrollo un robot capaz de ayudar en tareas de todos los días en los hogares y convivir con humanos

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En la película Yo, Robot, Will Smith (actor estadonidense) camina desconfiado entre máquinas que prometen ayudar a la humanidad.

Era el año 2004 cuando salió la película y aquello parecía ciencia ficción pura. Robots humanoides conviviendo con personas, manipulando objetos con delicadeza, tomando decisiones en segundos.

Veinte años después, el futuro ya no está en los estudios de Hollywood. Está en San Pedro de Montes de Oca, en las aulas y laboratorios de la Universidad de Costa Rica.

La UCR presentó oficialmente su robot humanoide (robot de la UCR), un desarrollo tecnológico capaz de interactuar con personas, manejar objetos con precisión y aprender de su medio ambiente para hacer actividades normales del día a día de personas y empresas.

Con un trabajo único en su tipo en Centroamérica, el Arcos-Lab del Instituto de Investigación de Ingeniería (INII) y de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Costa Rica (UCR) destaca por alcanzar un hito: estudiar, diseñar y crear robots y sistemas cognitivos que ayuden a las personas en tareas de la vida diaria y en procesos industriales y comerciales.
El robot humanoide de la UCR avanza hacia el futuro pronosticado en la película "Yo, Robot". (Cortesía UCR/Laura Rodríguez)

No es un actor digital ni un efecto especial: es ingeniería tica, hecha desde cero por manos 100% costarricenses.

En “Yo, Robot”, las famosas Tres Leyes de la Robótica de Isaac Asimov eran la base ética para que las máquinas convivieran con los humanos sin dañarlos. En la vida real, el robot de la UCR también nace con esa filosofía: colaborar, asistir y coexistir de forma segura.

Detrás del proyecto está el Laboratorio de Investigación en Robots Autónomos y Sistemas Cognitivos (Arcos-Lab), que desde 2012 trabaja en sistemas de robótica avanzada.

“El diseño del robot es completamente nuestro, fue una construcción y ensamblaje de las diferentes partes desde cero para poder hacer que el robot tenga capacidades elevadas de manipulación suave de los objetos e interactúe de forma amable con las personas, y se puede decir que es un desarrollo único en Latinoamérica”, explicó el doctor Federico Ruiz Ugalde, coordinador del Arcos-Lab.

Con un trabajo único en su tipo en Centroamérica, el Arcos-Lab del Instituto de Investigación de Ingeniería (INII) y de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Costa Rica (UCR) destaca por alcanzar un hito: estudiar, diseñar y crear robots y sistemas cognitivos que ayuden a las personas en tareas de la vida diaria y en procesos industriales y comerciales. En la foto el doctor Federico Ruiz Ugalde, coordinador del Arcos-Lab
El doctor Federico Ruiz Ugalde junto al robot desarrollado en la UCR. (Cortesía UCR/Laura Rodríguez)

Ese “desde cero” no es una frase bonita. Significa que el pecho, la cabeza, los sistemas de visión tridimensional, la movilidad y el software inteligente fueron creados en Costa Rica. El robot costarricense no es un juguete importado al que se le cambió el logo: es un cerebro y un cuerpo diseñados con sello nacional.

En la película, los robots se adelantaban a los movimientos humanos. El robot tico va por esa ruta, pero desde la ciencia real: utiliza inteligencia artificial, control suave y modelos de predicción física para entender cómo se comportan los objetos y las personas en su ambiente, ya sea un hogar o una fábrica.

“No existía un robot completo con estas características, por lo que fue necesario diseñar el resto del sistema. El proyecto consistió en darle a esa plataforma manipulativa de movilidad, visión y una cabeza que le permitiera distinguir su ambiente, integrar información y actuar en consecuencia”, detalló Ruiz.

Esa capacidad de distinción le permite manipular objetos con delicadeza, algo clave si algún día debe asistir en una cocina inteligente, colaborar en una tienda o trabajar hombro a hombro con personas en, por ejemplo, una fábrica de galletas.

“Vamos en el camino correcto de la película ‘Yo, Robot’, en la cual se ve que la gente tiene su propio robot en la casa e incluso lo tienen familias humildes. Todavía falta un rato para que eso ocurra. Todavía no desempeñan su trabajo de manera confiable.

“En estos momentos, 12 de febrero del 2026, estamos mejorando el robot, básicamente es seguro en sus brazos y manos, seguro para las personas, amable con el ambiente y objetos, pero el cuerpo del robot todavía no tiene esa seguridad, se la estamos dando ahorita”, asegura el doctor Ruiz Ugalde.

Con un trabajo único en su tipo en Centroamérica, el Arcos-Lab del Instituto de Investigación de Ingeniería (INII) y de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Costa Rica (UCR) destaca por alcanzar un hito: estudiar, diseñar y crear robots y sistemas cognitivos que ayuden a las personas en tareas de la vida diaria y en procesos industriales y comerciales.
Estudiantes trabajando en el ensamblaje del robot humanoide en el laboratorio. (Cortesía UCR/Laura Rodríguez)

Si algo diferencia esta historia de la película es que aquí no hay una megacorporación todopoderosa que desarrolle la tecnología. Hay estudiantes. Hay tesis. Hay años de prueba y error. En 8 años han participado no menos de 500 estudiantes.

El robot de la UCR es también el resultado del trabajo de generaciones de jóvenes en ingeniería eléctrica, mecánica, computación y áreas relacionadas, que aprendieron programando algoritmos, ajustando sensores y ensamblando piezas.

El laboratorio ya analiza ambientes reales para probarlo: una cocina inteligente, una tienda de monitoreo y espacios de trabajo compartidos. La meta no es reemplazar personas, sino aumentar las capacidades humanas.

Mientras en el cine los robots generaban miedo, el robot tico genera orgullo. Este avance coloca a Costa Rica en el mapa latinoamericano de la robótica avanzada y demuestra que el país puede crear tecnología de alto nivel, no solo consumirla.

Con un trabajo único en su tipo en Centroamérica, el Arcos-Lab del Instituto de Investigación de Ingeniería (INII) y de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Costa Rica (UCR) destaca por alcanzar un hito: estudiar, diseñar y crear robots y sistemas cognitivos que ayuden a las personas en tareas de la vida diaria y en procesos industriales y comerciales.
El robot humanoide (robot de la UCR) durante una demostración en el Arcos-Lab en San Pedro. (Cortesía UCR/Laura Rodríguez)

El futuro que parecía lejano empieza a tomar forma en los pasillos universitarios. No hay persecuciones ni conspiraciones como en la pelí. Hay investigación, ética y colaboración.

Tal vez dentro de algunos años convivir con un robot asistente no será extraño. Y cuando eso ocurra, Costa Rica podrá decir que no se quedó viendo películas en el cine: decidió escribir su propio guion.

Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.

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