Este domingo 5 de abril la Iglesia católica celebró la fiesta más importante del año: la resurrección de Jesucristo.
En medio de esa celebración una mamá abrazó a su pequeño, Samuel David, un niño de nueve meses que al nacer se convirtió en el milagro más grande de su vida.
Pese a que es apenas un bebé, ya su vida está muy ligada a la Semana Santa y hasta lo vistieron como un pequeño caballero del Santo Sepulcro en las celebraciones de la Catedral Metropolitana, lo que causó mucha ternura.
Verónica Solís Barquero, mamá del pequeño, cuenta que ellos son vecinos de Alajuelita y en su familia siempre han tenido mucha devoción por todo lo que se vive en la Semana Mayor.
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“Desde mis 16 años he sido mujer bíblica en la parroquia de Alajuelita, participé muchos años y ya luego me vine para la Catedral Metropolitana con la hermandad de San Pedro y San Juan. Este año unificaron ese grupo con los Caballeros del Santo Sepulcro”, contó la mujer.
La respuesta a sus oraciones
Verónica cuenta que para ella y su familia cada Semana Santa es un tiempo de mucha entrega a Dios, sobre todo ahora que tiene a su bebé y tanto que agradecer por él.
“El año pasado vine a la Catedral con mi bebé en la pancita; lo hice de forma simbólica porque no podía cargar las imágenes, pero sí quería participar en todo.
“El año antepasado yo tuve una pérdida, tuve un embarazo ectópico (el bebé se empezó a formar fuera del útero) que me hizo perder un ovario. Las probabilidades de ser mamá eran muy bajas, pero dos meses después quedé embarazada. Eso me demostró que para Dios no hay nada imposible”, narró emocionada.
Sacerdote envía un contundente mensaje
En medio de la fiesta, los cantos y las procesiones de este domingo, el padre Ronny Solano, director de Radio Fides y San José TV, envió un contundente mensaje a los fieles que celebraron la Semana Santa.
El cura fue claro y contundente en que la fe no debe quedarse en las procesiones y los templos, sino que debe notarse en el testimonio de la gente.
“Yo siento que estamos viviendo situaciones difíciles a nivel país, sobre todo a nivel de violencia, y celebrar la Semana Santa, que es precisamente el paso de Jesús de la muerte a la vida eterna. Eso nos llama a todos a ser como el Señor Jesús, a ser portadores de paz, mensajeros de paz; la gran noticia es que Cristo está resucitado.
“Si algo notamos en los evangelios que hablan de la resurrección de Cristo, es que Él siempre nos envía a anunciar, nos envía a comunicar la noticia de que Él está resucitado. Entonces, no podemos quedarnos en lo que hemos celebrado, sino que tenemos que vivirlo anunciando el evangelio, anunciando la buena noticia. El mal no tiene este el poder sobre el bien; más bien, el bien predomina sobre el mal.
Orgulloso de ser “apostol”
Claudio Alvarado es vecino de Cartago y participó este domingo de la celebración de la resurrección de Jesús y durante toda la Semana Mayor de las celebraciones religiosas.
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Lo hizo de una forma muy especial: vestido de apóstol.
La procesión con la imagen del Resucitado salió a las 9:30 a. m. de la iglesia de la Merced y llegó a la Catedral.
Inició con una representación teatral en la que se recordó que Jesús resucitó de entre los muertos.
Durante el camino se dio el emotivo encuentro entre las imágenes de Jesús con su madre, la Virgen María, y los apóstoles Pedro y Juan.
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Una oportunidad para renovar el espíritu
Para Claudio, su participación tiene un valor enorme y se siente orgulloso de formar parte de las representaciones y las procesiones.
“Para mí ser apóstol es muy importante; la Semana Santa representa una renovación espiritual, las procesiones deben recordarnos lo que vivió Jesús hace miles de años y hacernos reflexionar para mejorar nuestra vida.
“Hay personas que llevan una vida muy desordenada, no obedecen las sagradas escrituras y eso solo lleva al mal, al dolor, a la destrucción”, señaló.
La gente se aleja de Dios y reina el mal
Jaqueline Ortega coincide con Claudio al decir que la Semana Santa debe hacer que la gente reflexione, recapacite y enmiende lo que está mal.
“Vivo en San Sebastián, pero me congrego aquí en la Catedral y me gusta participar de la Semana Santa porque es una época que nos ayuda a mejorar como personas. Estos días son para reflexionar y para sentir que realmente Jesús resucita en nuestro corazón.
“Costa Rica y el mundo están viviendo épocas de mucha violencia y urge que la gente se acerque a Dios. Solo si nos agarramos de Jesús resucitado podremos salir de esta crisis violenta que estamos viviendo”, aseguró Jaqueline.
Un día para agradecer tantas bendiciones
Maite Moreno, quien es vecina de Rorhomser, levantó bien temprano a sus dos hijos, los vistió de personajes bíblicos y se fue para el centro de San José para participar de la procesión del Resucitado.
Ella es extranjera y dice que se siente feliz de estar en Costa Rica; incluso ve como un milagro la nueva vida que tiene ahora su familia en su nuevo hogar.
Se siente profundamente agradecida con Dios, por eso celebra la Semana Santa con mucha devoción.
Durante la procesión, Maite se vio profundamente emocionada cuando se dio el encuentro entre las imágenes de la Virgen María y Jesús resucitado, donde el dolor de la madre destrozada por haber visto a su hijo crucificado se transforma en gozo.
Cuando las imágenes ingresaron a la Catedral, los fieles aplaudieron y cantaron.
Luego de eso, a las 10:30 de la mañana, se llevó a cabo una eucaristía solemne presidida por monseñor José Rafael Quirós, en la que, entre los signos más importantes, se roció a los presentes con agua bendita.
En la homilía, el obispo señaló la importancia de que los fieles salgan al mundo a vivir las enseñanzas de Dios y a ser ejemplo de paz y amor para todos los demás.





