El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) negó que el agua que distribuye esté contaminada, tras el informe de la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep).
El informe de la Aresep reveló que el 64% de los acueductos del país están contaminados. Según un estudio que esta entidad realizó, se encontraron heces y residuos de metales en el agua de los acueductos y plantas potabilizadoras operadas por el AyA, así como de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) y Acueductos Rurales (Asadas).
No obstante, Acueductos y Alcantarillados asegura que los datos reflejados en el informe del AyA “no reflejan el monitoreo constante que exige la normativa ni permiten conclusiones definitivas sobre la calidad general del servicio”.
“Los análisis técnicos demuestran que los resultados fuera de rango detectados en informes regulatorios corresponden a situaciones puntuales y aisladas, las cuales no representan riesgo para la salud pública ni evidencian fallas generalizadas en los sistemas”, detalló la institución en respuesta a este medio.
El AyA señaló que el 19% de los acueductos que la Aresep evaluó son administrados por la institución.
Asimismo, aseguró que mantiene un control permanente y riguroso mediante evaluaciones científicas hechas por el Laboratorio Nacional de Aguas para asegurar la calidad del agua y que dichos controles se ejecutan durante todo el año.
Esta no es la primera vez que se señala que el agua del AyA está contaminada. La institución ha sido criticada después de que se hallara la presencia del pesticida clorotalonil en las aguas en Cipreses de Oreamuno en Cartago.
También se detectaron niveles de xileno en el agua que abastece comunidades de Tibás, Moravia, Montes de Oca y Guadalupe.
ESPH también niega contaminación
La ESPH afirmó que el agua que distribuye en Heredia es potable.
Asimismo, aseguró que la Aresep detalló casos aislados y específicos sin trazabilidad ni análisis amplios sobre presuntas faltas a las normas de calidad.
Comunicó que, según el análisis técnico realizado por la empresa florense, los hallazgos reportados no comprometen ni la calidad sanitaria ni el cumplimiento normativo del agua potable.
“En ningún punto estudiado, se encontró E. Coli causante de enfermedades, y todos los demás valores se encontraron dentro de lo permitido por la norma técnica nacional, demostrando que los casos son confinados, esporádicos y sin riesgo para la población”, indicó la ESPH.

