El fenómeno de El Niño se las trae. Ya se ha hablado mucho de las complicaciones económicas que podría traer para el país en los próximos meses, pero ahora los especialistas en salud dan una nueva alerta.
Un grupo de especialistas del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica se sentó a analizar lo que se viene con el fenómeno de El Niño, y enviaron un importante mensaje.
El doctor Elliott Garita Jiménez, presidente del Colegio, aclara que no buscan asustar a nadie, sino preparar a la gente para que tome medidas a tiempo. Y es que el clima no solo trae sequía, sino que ataca sin piedad a las personas con enfermedades crónicas y a los más vulnerables de la casa.
El corazón sufre más de la cuenta
Si usted es de los que casi no toma agua durante el día, póngale mucha atención al doctor Garita, quien también es cirujano cardiovascular. Él explica que, al deshidratarnos, nuestra sangre se vuelve más “espesa”.
Esto obliga al sistema cardiovascular a hacer un esfuerzo tremendo para bombear la sangre. Para los adultos mayores o quienes ya padecen del corazón, esto es un peligro altísimo. La recomendación es tomar mucha agua y comer frutas fresquitas como sandía o melón.
Y no crea que es solo un asunto de sudar más de la cuenta. El Dr. Carlos Araya Fonseca, especialista en Medicina Interna, advierte que estas olas de calor disparan los internamientos por infartos y derrames.
Además, el calor empeora a los pacientes con diabetes o hipertensión, daña los riñones y hasta afecta la salud mental, provocando más estrés y ansiedad en el día a día.
El doctor da un bolado de oro: no espere a sentir sed para tomar agua, porque ahí ya su cuerpo está deshidratado. Fíjese siempre en el color de la orina; si está un poco oscura, urge que tome líquidos de inmediato.
Respirar se vuelve un reto pesado
Otro que sufre montones es el sistema respiratorio. El neumólogo Dr. Luis Ugalde Gamboa detalla que con este clima seco, abunda el polvo, el humo y las partículas en el aire, lo que inflama las vías respiratorias.
Los más golpeados son quienes ya padecen de asma o tienen otras enfermedades respiratorias crónicas. Ni hablemos del peligro extra si hay quemas o incendios forestales cerca de su barrio.
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A esto se le suman las benditas alergias. La Dra. Patricia Monge Ortega, alergóloga, recuerda que el clima de Costa Rica hace a la gente muy propensa a las crisis alérgicas. Por eso, pide no descuidar los tratamientos de los chiquitos y los abuelos.
Por su parte, la Dra. Orietta Mata Jiménez, experta en dermatología, asegura que la radiación solar está bravísima y puede causar quemaduras, acné y hongos por culpa del sudor.
Pero lo más preocupante es el riesgo de desarrollar cáncer de piel. La doctora fue clara: “La piel tiene memoria”. Cada quemada que nos damos hoy por no usar bloqueador es una factura cara que pagaremos en el futuro.
Trabajadores que trabajan al sol corren serios riesgos
Los médicos envían un mensaje directo a las personas que trabajan bajo el sol, por ejemplo, los agricultores, constructores, tráficos y recolectores de basura.
La Dra. Viviana Gómez Sánchez, especialista en Medicina del Trabajo, advierte que, aunque un peón crea que “ya está acostumbrado” al sol, el riesgo de un golpe de calor o un daño renal siempre está ahí.
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Además, el calor roba la concentración y nos pone lentos, lo que puede provocar accidentes graves en el trabajo.
Las proyecciones del clima para este 2026 traen recuerdos preocupantes, pues apuntan a un escenario climático muy parecido al que se vivió en el país entre 1997 y 1998, considerado uno de los más fuertes desde 1950.
Víctor Solano Quirós, tutor e investigador de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), explicó que el país ya lleva 11 golpes climáticos (entre El Niño y La Niña) en los últimos 30 años.
Y es que ya sabemos por dónde aprieta el zapato: el fenómeno de El Niño trae un aumento de las temperaturas y una gran escasez de lluvias.
Históricamente, las zonas de nuestro país que se llevan la peor parte son Guanacaste, el Pacífico Central y la Región Norte.
La falta de lluvias es el punto más crítico de esta amenaza. La reducción de la disponibilidad hídrica afecta en absolutamente todo: desde el agua de consumo humano hasta el trabajo en las fincas.



