Redacción .9 junio

Los vecinos de Puerto Viejo de Talamanca, en Limón, ya no saben qué hacer para detener las fiestas clandestinas que se realizan frecuentemente en una propiedad ubicada en el centro de la comunidad.

En los días
En los días "malos" llegan unas 150 personas a las fiestas clandestinas. Foto: Cortesía

Una de las vecinas que conversó con La Teja, quien prefirió proteger su nombre para evitar represalias, nos contó que desde hace poco más de un año comenzó su martirio, ya que unas tres veces por semana se organizan fiestas con música, ventas de licor y comidas hasta altas horas de la noche.

Más allá de las molestias por el ruido, su preocupación es que se conviertan en un foco de contagios de covid-19, pues cuando están más “malas” llegan unas 150 personas, pero en Semana Santa, por ejemplo, llegaron hasta 3.000 personas.

Han llamado al 911, asistido directamente a la Fiscalía a interponer la denuncia y a la sede del Ministerio de Salud de Talamanca buscando poner freno a las pachangas, pero no lo han logrado. Incluso, han salido hasta decepcionados con algunas de las respuestas.

En una oportunidad, los fiesteros al parecer hasta agarraron a pedradas a una de las vecinas, quien dijo que cuando fue a poner la denuncia le dijeron que debía dar el nombre completo de los agresores y la dirección de sus casas para poder actuar.

“Hace un mes, cuando los hospitales no daban abasto y los pobres doctores ya no aguantan la carga de trabajo, ellos lanzaron una fiesta más, no les importa”, afirmó la vecina de Puerto Viejo.

Atados de manos

“Es un lote en el centro del pueblo y, como vieron el negocio, comenzaron a cobrar ¢3.000 de entrada. Cuando llamo a la Policía me dicen que como es una propiedad privada no pueden allanar sin la orden de un juez y que lo más que pueden hacer es pedirles que bajen el volumen y ni caso les hacen”, explicó la denunciante.

La oficina de prensa del Ministerio de Salud nos confirmó esto en un correo que dice lo siguiente: “El Área Rectora de Salud de Talamanca ha abordado los incidentes mediante operativos nocturnos realizados en conjunto con la Fuerza Pública; sin embargo, al tratarse de propiedad privada, no se ha logrado ingresar”.

Y ante eso recordaron la importancia de que los diputados aprueban el proyecto de ley que busca la modificación a la Ley General de Salud para así poder hacer los allanamientos, pues en varias oportunidades los jueces se han negado a autorizar las intervenciones policiales.

El ministerio confirmó que al dueño de la propiedad en donde se han realizado los eventos se le giró una orden sanitaria el 30 de abril del 2021, en la cual se le pone una multa por incumplimiento de las medidas sanitarias.

Un día después de que el Ministerio de Salud clausuró el lugar, mantuvieron una fiesta y solo cambiaron el nombre. Foto: Cortesía
Un día después de que el Ministerio de Salud clausuró el lugar, mantuvieron una fiesta y solo cambiaron el nombre. Foto: Cortesía

Sin embargo, el 1º de mayo, tan solo un día después de dicha orden, se realizó un evento en el mismo lugar, al que simplemente llamaron diferente, pero de igual manera pusieron el antiguo nombre como referencia.

“Lo que hacen con eso es demostrarle a los jóvenes y al pueblo que las leyes no importan aquí, que se pueden salir con la suya y ese ejemplo no es el mejor”, agregó la vecina.

Por su parte, la oficina de prensa del Ministerio de Seguridad dijo: “La Fuerza Pública de Limón indica que los reportes de este tipo de hechos han sido atendidos y los casos están en vía judicial”.

También se consultó a la Fiscalía, pero al cierre de edición no había respondido.