El fotógrafo sancarleño Henry Quesada Agüero, vecino de Ciudad Quesada, puso el nombre de Costa Rica muy en alto luego de ganar el primer lugar en un concurso internacional de fotografía organizado por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Mar del Plata, en Argentina.
Quesada, de 52 años y aficionado a la fotografía desde hace una década, triunfó en la categoría “Las plantas bajo aumento”, gracias a una impresionante macrofotografía extrema del centro de un girasol tomada en el campo de girasoles de Pital de San Carlos.
La imagen, titulada “Corazón de girasol”, destacó entre más de 550 fotografías enviadas desde 19 países de América y Europa dentro del proyecto “Fascinación por las Plantas”, impulsado por la universidad argentina para celebrar el Día Internacional de la Fascinación por las Plantas, el pasado 18 de mayo.
LEA MÁS: Fotógrafo guatemalteco: “Mientras tomo las fotos estoy llorando amargamente”
En el momento perfecto
Henry contó a La Teja que la fotografía nació de un instante de inspiración mientras visitaba el campo de girasoles en Pital hace unos tres meses.
“Yo andaba especialmente tomando fotografías de girasoles y, en un momento, se me ocurrió hacer una macrofoto. Siempre saco fotos macro porque uno nunca sabe cuándo aparece un concurso.
“Cuando vi la convocatoria de Argentina, donde estaban pidiendo fotografía macro vegetal, dije: ‘Voy a mandarla’. Nunca imaginé que iba a terminar ganando entre tanta gente de tantos países”, dice emocionado.
El fotógrafo explicó que una de las partes más difíciles es escoger la imagen correcta entre muchas opciones similares.
“Uno puede tener 15 fotos parecidas y debe afinar muchísimo la selección. Esa parte es complicada porque pequeños detalles hacen la diferencia.
“Cuando me avisaron que estaba entre los 10 finalistas, ya yo estaba feliz. Entre tanta gente, eso ya era grandísimo para mí. Pero al día siguiente vi la publicación oficial y decía que había ganado el primer lugar. No lo podía creer”, recuerda.
Corazón de girasol
Lo que más llamó la atención del jurado fue el detalle único de la imagen, pues en el centro del girasol aparecen pequeñas figuras similares a corazones que no se ven a simple vista.
“Lo novedoso de esa fotografía es que tiene como unos corazones escondidos. Mucha gente ni siquiera sabe qué está viendo cuando la observa por primera vez.
“Eso es justamente lo bonito de la macrofotografía, que revela un mundo que normalmente el ojo humano no logra apreciar”, comentó.
Don Henry explicó que incluso la foto fue tomada “a mano alzada”, sin trípode ni equipo especializado para estabilizar la cámara, y eso fue un reto más grande.
“Para esas fotos normalmente se ocupa un equipo especial para que no tiemble nada la mano, pero yo la hice así, natural. Claro, con más equipo tal vez habría quedado todavía mejor, pero así fue como salió y terminó ganando”, dice entre risas. La foto fue capturada con una cámara Canon 90-D y un lente macro de 100 milímetros.
Fotografía como terapia
Quesada aseguró que la fotografía se convirtió en una pasión y también en una herramienta emocional en su vida. Incluso escribió un libro llamado “Fotografía y terapia”, en el que habla sobre el impacto positivo de la naturaleza y las imágenes en las personas.
LEA MÁS: Adulta mayor: “La fotografía me ha servido mucho”
“He hecho senderismo por muchísimos años y ahí fue donde nació esta conexión con la naturaleza. La fotografía tiene algo terapéutico. Detenerse a observar detalles tan pequeños le cambia a uno la manera de ver el mundo”, asegura.
La fotografía ganadora ya fue publicada en las redes oficiales de la Universidad Nacional de Mar del Plata y Henry espera recibir próximamente el certificado oficial del concurso.









