Nacional

Gobierno restablecerá cuerpos policiales en Bahía Drake que Rodrigo Chaves había retirado en 2023

El Ministerio de Seguridad Pública busca restablecer a los cuerpos de seguridad y guardacostas en la península de Osa, una de las rutas marítimas más utilizadas por el narcotráfico internacional en el Pacífico Sur

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Puesto de avanzada de Drake
El traslado de operaciones a zonas como Quepos y Golfito provocó el debilitamiento de una zona vital en la lucha contra el traslado marítimo de drogas como lo es Bahía Drake

El Gobierno de Costa Rica confirmó el regreso y la reestructuración de los cuerpos policiales durante un evento realizado este viernes en la zona, en el cual participó el ministro de Seguridad, Gerald Campos.

A partir de esta decisión, el Gobierno da marcha atrás en la polémica medida de retirar a las unidades de élite en Bahía Drake —dispuesta durante la administración del expresidente Rodrigo Chaves—, una zona crucial para la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado a nivel nacional.

La medida busca recuperar el control territorial perdido en la zona conocida como el “Triángulo de Osa”, la cual comprende lugares como la Reserva Biológica Isla del Caño, el Parque Nacional Corcovado y Sierpe, lugares ampliamante conocidos por el transporte de cargamentos de droga en el Pacífico costarricense.

Una decisión marcada por la polémica

La decisión de retirar la base de operaciones en Bahía Drake, en la cual se desempeñaba el Grupo de Operaciones Especiales (GOPES) del Servicio Nacional de Guardacostas (SNG), fue tomada en junio de 2023 por el exministro Manuel Jiménez Steller y respaldada por Mario Zamora Cordero al afirmar que la zona presentaba diversos problemas operativos y estructurales.

La estación, valorada en más de ₡200 millones, representaba una barrera esencial en contra del traslado marítimo de drogas a nivel nacional; sin embargo, las operaciones fueron destinadas a zonas más lejanas como Golfito y Quepos, en lo que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) calificó como una medida que dificultaba la capacidad de respuesta ante estos crímenes y facilitaba las actividades delictivas en alta mar.

La decisión generó fuertes críticas nacionales e internacionales, al tratarse de uno de los principales corredores del narcotráfico en Costa Rica, donde el GOPES registraba constantes detenciones e incautaciones de hasta 500 toneladas anuales de cocaína. Además, el cierre ocurrió pocos meses después de que el Gobierno anunciara la apertura de un nuevo puesto de guardacostas listo para inaugurarse en 2025.

¿Un nuevo comienzo?

La reincorporación de cuerpos de seguridad en Bahía Drake parece llegar justo a tiempo, en un periodo durante el cual Costa Rica enfrenta niveles históricos de incautación de cocaína y crímenes relacionados con el narcotráfico; además, pone a las autoridades en una posición ventajosa para restablecer finalmente el patrullaje costero, proteger el sector turístico y ambiental de la península de Osa y trabajar con agencias internacionales para frenar el traslado de drogas transportadas desde diversos puntos hacia las costas costarricenses.

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