Unos vecinos en Rohrmoser viven una incómoda situación desde hace varios meses, pues no pueden utilizar el parque porque un señor, quien recientemente se mudó a la comunidad, les restringió su uso.
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Sara López, vecina de Rohrmoser, comentó que los vecinos, especialmente aquellos que tienen mascotas, ya no pueden disfrutar del aire libre en el parque Jardines de Rohrmoser porque el señor colocó cadenas, prohibiendo su paso.
“Hace unos meses, el señor empezó a administrar el parque. Dijo que no era posible que los parques no se administraran y que si la municipalidad no lo hacía, él lo iba a hacer”, contó.
“Decidió, primero, ponerle cadenas al parque y administrar la hora que él quiera. Él dice: ‘De tal hora a tal hora pueden ir las personas al parque’”, añadió.
Ante esta situación, los vecinos no se quedaron con los brazos cruzados y lo denunciaron ante la Municipalidad de San José.
“Llamaron a una cerrajería porque la municipalidad dijo que se podían quitar estos candados y cadenas, porque es prohibido. También se ha llamado a la Fuerza Pública, pero los policías dicen que no hay ningún delito y que podemos estar tranquilos en el parque con los perros”, dijo López.
Después de que quitaran los candados, el hombre colocó unos rótulos señalando que el ingreso de perros era prohibido.
No obstante, la situación se ha vuelto un poco más violenta, pues, al parecer, el presunto administrador ha atacado verbalmente a algunos vecinos.
Quería echarla del parque a gritos
El vecino vio a López en el parque con su perro y, al parecer, se le acercó para echarla a gritos.
“Estaba sola y llegó a gritarme. Me dijo que los perros no podían entrar al parque, que me levantara y que fuera a recoger las cacas. Le dije que no iba a tener ningún tipo de discusión”, comentó.
Aparentemente, él andaba con una mujer y empezaron a grabar a López durante el altercado. Sin embargo, cuando el perro empezó a ladrarles, abandonaron el lugar.
“Le ha hecho lo mismo a varias vecinas. Llega y nos grita. Nos intenta sacar a la fuerza del parque. En cambio, mi novio ha ido y no hace nada”, comentó.
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Acudieron a la municipalidad
Los vecinos, cansados y asustados de la situación, han acudido a la municipalidad varias ocasiones; sin embargo, no han recibido un adecuado acompañamiento.
“Nos dicen que todo lo que hace es ilegal y que contamos con su apoyo, pero estamos solos. Nadie llega a acompañarnos, mientras que él utiliza nuestra información personal para amenazarnos”, dijo López.
Ella comentó que los vecinos no han tenido un problema similar antes.
“Los vecinos de esa misma cuadra tienen perros. Hay una señora con un chihuahua, otro con un bóxer, una chica con un french poodle. Yo personalmente nunca he tenido un problema. Nos tiene deprimidos porque no podemos llevar a los perros ni tener nuestra rutina”, indicó.
Se le consultó a la municipalidad josefina sobre este caso. Confirmó que el uso de los parques, que son espacios públicos municipales, no puede ser regulado de manera unilateral por personas particulares.
“Acciones como la colocación de candados, rótulos no oficiales o cualquier mecanismo de control de acceso por parte de vecinos no corresponden a la normativa vigente”, indicó.
El gobierno local señaló que habrá una conversación de forma presencial para recordar las buenas prácticas de convivencia, se coordinará para verificar las condiciones actuales del parque, se valorarán posibles medidas para ordenar el uso del espacio sin excluir alguna persona y se dará seguimiento al caso.
¿Qué pueden hacer los vecinos?
Ante esta situación que están atravesando los vecinos de Rohrmoser, conversamos con el abogado Boris Acosta para que nos diera algunos consejos de qué pueden hacer para solucionar el problema.
El especialista explicó que hay dos caminos que se podrían tomar. Uno de ellos es presentar una denuncia de contravención en el juzgado por faltas al derecho de paz y tranquilidad.
Otro es presentar una carta de parte de toda la comunidad a la municipalidad, señalando preocupación, especialmente si es una situación en la que se sobrepasan los límites.
“Normalmente, las autoridades consideran que no es una situación tan relevante y no actúan como deben, entonces lo que hay que hacer es escalar una carta de parte de todos los vecinos dirigida a la municipalidad y que indiquen que lo que quieren hacer es evitar que la situación se vuelva hostil”, dijo Acosta.
El experto señaló que siempre se debe asegurar si la persona que dice ser administrador de un parque cuenta con la respectiva autorización.
“Si no tiene una autorización, es un capricho. Se quiere autodelimitar como un líder sin que un grupo de vecinos lo haya puesto en la condición”, comentó.


