El mes de setiembre nos pone el corazón a latir más fuerte a todos los ticos. Es esa época en la que la brisa huele a patria, los faroles iluminan las noches y el fuego libertario nos recuerda cuán dichosos somos de vivir en esta tierra bendita de paz.
En este 2026, la emoción de ver avanzar la Antorcha de la Independencia arrancará con la fuerza y la sonrisa de un muchacho que es puro ejemplo de superación.
Se trata de Danny Yoel Jarquín Rodríguez, un estudiante de 18 años del Colegio Técnico Profesional (CTP) Barrio Irvin, ubicado en La Cruz, Guanacaste.
Este joven no solo carga el bulto para ir a clases todos los días; también lleva sobre sus hombros el orgullo de todo un pueblo que hoy lo celebra.
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De la cancha al corazón de la Patria
Danny es de esos muchachos que no se quedan quietos y que demuestran de qué estamos hechos los ticos. En las aulas cursa el duodécimo año en la especialidad de Organización de Operaciones y Servicios de Alimentos y Bebidas, pero fuera de ellas su vida ha sido un constante corre-corre lleno de victorias.
Ha sudado la camiseta en el fútbol y fútbol sala y en el balonmano ha tocado la gloria. Acumula más de diez medallas en su trayectoria deportiva, incluyendo una flamante medalla de plata en los Juegos Deportivos Nacionales Limón 2026 con el equipo de su amado cantón La Cruz.
Pero su talento traspasó fronteras. Como integrante de la Selección Juvenil de Costa Rica de Balonmano, representó al país en el IHF Trophy en El Salvador, donde, jugando como lateral derecho, fue premiado como parte del Equipo Ideal del Torneo. ¡Una verdadera joya del deporte nacional!
Folclor en la sangre y mensaje para la juventud
Pero Danny no solo brilla con el balón en sus pies o sus manos. La cultura tica le corre por las venas.
También es bailarín del grupo folclórico Namború de su colegio, con el que ganó el primer lugar regional del Festival Estudiantil de las Artes y dejó en alto a su tierra en el Festival Nacional de Encuentros de Grupos de Danza Folklórica.
Con esa misma humildad que lo caracteriza, el joven guanacasteco aprovecha este momento para dejarles un mensaje transparente a todos los jóvenes del país.
“Aprovechar esta etapa de sus vidas para cumplir buenos propósitos, mantenerse en el buen camino y trabajar con perseverancia por sus sueños”.
Un fuego que ilumina a todo un país
El próximo domingo 13 de setiembre, a eso de las 10 de la mañana, cuando reciba la tea encendida en la frontera y dé esos primeros pasos, Danny no estará corriendo una carrera más.
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En sus manos llevará la antorcha de la independencia y, además, los sueños de una juventud costarricense que lucha día a día por salir adelante.
Cuando el fuego ilumine su rostro, toda La Cruz y Costa Rica entera correrán a su lado, celebrando la paz, la identidad y el orgullo de nacer en esta hermosa patria.





