La presidenta de la República, Laura Fernández, no ha ni terminado de empacar las maletas tras su reciente viaje a Colombia y ya anunció que saldrá del país, de nuevo, ahora para ir a visitar al papa León León XIV en el Vaticano.
La mandataria también participará en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se realizará en Madrid, España, el 4 y 5 de noviembre.
Los viajes a Colombia y Europa contradicen a la misma Fernández, que declinó ir a la Asamblea General de la ONU, alegando “estar muy ocupada” en Costa Rica.
“No voy a ir a la Asamblea General. Ya tomé esa decisión con el canciller y con mi equipo de trabajo, porque estoy muy ocupada, porque para mí es más relevante estar en Costa Rica atendiendo los temas de seguridad, de proyectos de inversión. En esos días acá tenemos temas muy importantes en el país como para que yo me vaya a un viaje”, había dicho Fernández en el “Octavo Mandamiento”, de OPA, en julio.
Presidencia envió un comunicado este miércoles dando a conocer el itinerario del nuevo vuelo de la presidenta, argumentando que el encuentro tendrá un significado especial para el país: “cuya historia, cultura y tradiciones han estado estrechamente ligadas a la fe católica”.
¿Contradicción?
Ante esto, La Teja le consultó al politólogo Gustavo Araya su opinión con respecto al caso. El experto aseguró que es un ejemplo de “una clara contradicción” de lo que la mandataria expresó.
“Lo más extraño de todo es que, mientras tanto, ella se encuentra fuera del país, no logró absolutamente nada en la coordinación con el presidente de la Espriella en Colombia, no tiene ningún viaje realmente que signifique ganancia para Costa Rica”, argumenta Araya.
El politólogo aseguró que estos viajes de Fernández, en medio de elementos como la desaceleración del sector productivo, la crisis de presupuestos y reclamos de policías que no tienen herramientas idóneas para trabajar, hacen parecer que de alguna manera evita los conflictos que se están dando en el país.
“Pareciera que este viaje tiene la intención de alejarla, de sacarla del ojo de la tormenta, mientras todas estas crisis se siguen desatando en el país”, considera.
En el comunicado no se mencionaron las fechas exactas de la audiencia con el pontífice en Ciudad del Vaticano.

