Karen Fernández.10 marzo, 2019
Las mamitas ya tienen varias coreografías montadas con música cotidiana.Foto: Albert Marín.
Las mamitas ya tienen varias coreografías montadas con música cotidiana.Foto: Albert Marín.

La crianza en brazos es una tendencia que cada vez agarra más fuerza en el país y que hará que un grupo de mamitas representen a Costa Rica en el extranjero bailando con sus bebés en “brazos”.

La competencia se llama Imasivo y se realizará el próximo 5 de mayo en México y si Tiquicia estará presente es gracias a las mamás que integran la tribu Porteamor, quienes se reúnen los sábados o domingos en la mañana en el Parque Nacional a montar unas coreografías bailables junto a sus hijos.

Carolina Chacín y su bebé Camila practican la crianza en brazos. Foto: Albert Marín.
Carolina Chacín y su bebé Camila practican la crianza en brazos. Foto: Albert Marín.

De esta forma ellas, además de entrenarse para el concurso, contribuyen a fomentar un vínculo afectivo entre padres e hijos, que para las mamitas es sencillo, pero a los papás esta tendencia les ayuda a crearlo más fácilmente.

“Con mi primer hijo Santiago (5 años) lo intenté pero como el porteador no era ergonómico, le resultó incómodo y no le gustó. Ahora con Camila (9 meses) la experiencia ha sido muy reconfortante. Puedo cargarla cómodamente, bailar y hacer actividades frecuentes como ir al supermercado”, explicó Carolina Chacín, una mamita venezolana que practica la crianza en brazos.

El concurso es organizado por el instituto IMAE, que hace la convocatoria internacional a la que las ticas se quieren sumar este año, pero están buscando patrocinio para la locación, el maquillaje, transporte, vestuario, el video y todo lo relacionado.

Si usted se quiere sumar a la iniciativa o ayudarlas con los preparativos, puede contactarlas a través de las redes sociales en “feis” o Instagram Tribu Porteamor, Nidos y Nudos, MomBdance o IMasivo Costa Rica 2019.

“Me uní a la iniciativa porque siempre me ha gustado bailar y hacer ejercicio y así podía hacerlo y estar con mi bebé (Lukas Vrolijk). Además cuando él estaba más pequeño sufría mucho de reflujo y eso se controló mucho con el porteo. También a la hora de dormirlo, con los cólicos, todo se hizo más fácil”, dice Paola Marrero, otra mamita que integra la tribu desde agosto, cuando empezaron.

Paola Marrero y Lukas Vrolijk fortalecen su vínculo con esta iniciativa. Foto: Lilliam Arce.
Paola Marrero y Lukas Vrolijk fortalecen su vínculo con esta iniciativa. Foto: Lilliam Arce.
Bien armadas

Ingrid Figueroa es una de las organizadoras de esta tribu, por lo que aporta sus conocimientos en este tema a las madres que se van uniendo a esta gran familia.

Figueroa aplica el porteo desde que nació su hija Luciana, hace dos años y dos meses y eso la ayudó a generar una conexión con ella pese a que no pudo darle de mamar.

“Conozco un caso de una muchacha que tuvo un parto muy difícil que la hizo no querer a su bebé, pero gracias al porteo, logró restablecer el vínculo que había perdido”, contó Figueroa.

Ella, junto a Maybell Navarro, única certificada en nuestro país en la danza con bebés, son las que encabezan la “selección” de mamitas, la cuál se definirá en los próximos días, a la espera de que más mamás se apunten a participar por un campo.

Nicole Riquelme y su hijo Lukas se unieron desde agosto a la tribu porteamor. Foto: Albert Marín.
Nicole Riquelme y su hijo Lukas se unieron desde agosto a la tribu porteamor. Foto: Albert Marín.
Crece y crece

En Costa Rica cada vez más familias se unen a este tipo de prácticas porque ayuda a estimular a los bebés en ciertas áreas.

"Para mi esposo Alexander Blanco y para mí ha sido superútil. Camila se ha soltado muchísimo con él, ahora se duerme más fácilmente y los ha unido más, eso me ayuda a mí también”, agregó Chacín.

Otra anotada a la crianza en brazos es la chilena radicada en Costa Rica, Nicole Riquelme quien nos contó que portea a su hijo Lukas de 3 años, desde que tenía 22 días de nacido.

Mientras que su esposo, Joshua Vrolijk asegura que es una manera fácil, segura y rápida de transportarlos y además dice que no le da pena pese a que se le quedan viendo raro cuando lo ven cargando a Lukas de esa forma.

“Siempre pasamos juntitos, así cargado. Se les desarrolla mucha seguridad porque saben que te tienen ahí presente, no importa si están tristes, enfermos o tristes. Te da más movilidad como madre”, explicó Nicole.

Ingrid Figueroa aprendió sobre el porteo y lo comparte con otras madres interesadas en el tema. Su bebita Luciana Rivero lo disfruta. Foto: Lilliam Arce.
Ingrid Figueroa aprendió sobre el porteo y lo comparte con otras madres interesadas en el tema. Su bebita Luciana Rivero lo disfruta. Foto: Lilliam Arce.
Preguntas frecuentes

-¿Se malcría al hijo teniéndolo siempre en brazos?

El porteo ayuda a que los niños crezcan más confiados y seguros y no “hijos malcriados” o “cobardes”. Se le permite al bebé “sentir el movimiento y el contacto físico, ayudándole a desarrollar la vista, el olfato, el tacto y la audición”. Además desarrolla su confianza porque se siente acompañado, y disminuye sus ganas de llorar ya que se siente contenido fortaleciendo una base emocional segura y estable.

-¿Los portabebés son peligrosos?

Es un método seguro siempre que el mentón del bebé no le toque el torso y la nariz siempre esté despejada. No hay que olvidar leer las instrucciones y asesorarse de forma adecuada.

-¿Portear es incómodo y daña la espalda?

No, más que un medio de transporte el portabebé es un método de crianza que fomenta el desarrollo emocional del bebé y permite a la mamá continuar con sus tareas diarias a la vez que atiende a su pequeño. Si existe el dolor de espalda es probable que no se esté usando de manera correcta.

Crianza de bebés bailando

Todo con medida
La psicóloga de familia María Ester Flores nos indica que nada en exceso es bueno.
Ella recomendaría la crianza en brazos hasta que cumplan el año, porque durante los primeros meses el bebé necesita ese calorcito de su mamá y cuando el niño está enfermo, siente angustia o miedo, no hay nada que les dé más seguridad que el amor y el abrazo de sus padres.
“Si el niño está sanito y creciendo se le puede estimular para fomentar la independencia y autonomía del bebé y no que la mamá se esclavise al acostumbrar al bebé a estar en brazos y que después ella no pueda asistir sola a ninguna parte”, explicó la psicóloga.