El traspaso de poderes realizado este viernes en el Estadio Nacional no solo dejó discursos, simbolismos políticos y momentos históricos, también abrió conversación sobre la imagen, la etiqueta y el protocolo de quienes asistieron al acto solemne donde Laura Fernández asumió la Presidencia de Costa Rica.
Las expertas Luigina Campos, imagóloga especializada en México y España, y Christy Marín, reconocida asesora en etiqueta y protocolo, coincidieron en que hubo más errores que aciertos entre los invitados, aunque ambas destacaron que la ahora mandataria sí logró proyectar la imagen correcta para un momento histórico como este.
Más errores que aciertos en un acto solemne
Campos explicó que durante la transmisión fue evidente que muchas personas no comprendieron el nivel de formalidad que requería el evento.
“Había invitados con lentejuelas, animal print, estampados muy grandes, vestidos demasiado cortos y otros excesivamente de gala. Este no era un evento de gala, era un acto solemne”, nos mencionó.
La imagóloga también criticó el uso de telas poco apropiadas para este tipo de ceremonias, como lino, crochet o prendas demasiado ajustadas.
“Había ropa muy ceñida y telas frías que hacen perder formalidad. En protocolo siempre se recomienda sobriedad”, explicó.
Otro de los puntos que llamó su atención fue el uso de sombreros grandes y accesorios demasiado llamativos.
“Los sombreros de yute no son apropiados para este tipo de actos. Además de verse informales, pueden incomodar a quienes están alrededor”, comentó.
El mensaje político también se comunicó con la ropa
Uno de los análisis más llamativos de Campos fue el relacionado con integrantes del Frente Amplio, quienes asistieron sin corbata y con un estilo más relajado.
“Ellos transmiten esa idea de libertad, de ser más abiertos y más cercanos a las nuevas generaciones. La ropa comunica y claramente lograron generar identificación con ese sector, pero en este tipo de actividades lo importante es demostrar respeto hacia el acto solemne”, agregó.
Los hombres “sacaron la tarea”
Mientras las mujeres dividieron criterios por algunos excesos en vestimenta y accesorios, Campos aseguró que los hombres, en términos generales, sí cumplieron con el protocolo.
“Los caballeros muy bien. Trajes clásicos, cortes italianos, colores adecuados, camisas blancas y corbatas sobrias. Ahí realmente había menos margen para equivocarse”, comentó.
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También destacó positivamente la presencia de delegaciones internacionales que utilizaron vestimenta alusiva a su cultura.
“Eso funciona perfectamente bajo protocolo porque representa identidad y respeto cultural”, indicó.
Laura Fernández proyectó autoridad presidencial
Si hubo un punto en el que ambas expertas coincidieron completamente fue en la imagen de Laura Fernández.
La ahora presidenta llegó al Estadio Nacional con un elegante traje blanco de dos piezas con falda tipo peplum, mangas largas y perlas, una elección que para las especialistas fue acertada tanto en protocolo como en comunicación política.
“Un cien para doña Laura de mi parte”, afirmó Christy Marín.
La especialista explicó que el blanco era prácticamente esperado para una ceremonia de este nivel.
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“El blanco refleja paz, serenidad y tranquilidad. Además contrasta perfectamente con los colores de la banda presidencial”, explicó.
Campos también elogió el diseño y aseguró que Fernández logró equilibrar elegancia clásica con detalles modernos.
“No era el típico traje tradicional. Tenía mangas ligeramente abullonadas, corte a la cintura y elementos modernos que le daban fuerza y autoridad”, comentó.
El mensaje detrás del look presidencial
Para ambas especialistas, la imagen de la mandataria comunicó liderazgo, poder y seguridad.
“El uso de perlas transmite estatus, elegancia y prestigio. El blanco genera claridad y autoridad, pero también apertura”, explicó Campos.
Incluso, comparó el estilo presidencial con figuras como la reina Letizia de España y Laura Chinchilla por el tipo de estructura y comunicación visual.
Marín, por su parte, destacó detalles específicos como el maquillaje, el peinado y los accesorios.
“El moño bajo es uno de los peinados más elegantes que existen. Nada que sumarle ni restarle, realmente estuvo perfecto”, señaló.
Diseño nacional en la joyería presidencial
Las perlas utilizadas por Laura Fernández fueron diseñadas exclusivamente por la joyera costarricense Alejandra Mondol, quien confirmó que la pieza fue creada específicamente para el acto.
“La joyería que lució la señora presidenta Laura Fernández es diseño exclusivo de mi marca, Alejandra Mondol, cuidadosamente elaborado de acuerdo a la rigurosidad del protocolo para nuestra mayor celebración de democracia”, nos confirmó la diseñadora.
Mondol también agradeció que se eligiera talento nacional para uno de los momentos políticos más importantes del país.
Marín aseguró que, en eventos de este nivel, no solo importa cómo luce la figura principal, sino también el comportamiento y la presentación general de los asistentes.
Por eso criticó algunos abucheos, que se aplaudiera el himno nacional y que dejaran para el final presentaciones artísticas, ya que casi no quedó público.




