El Ministerio de Hacienda puso sobre la mesa un posible cambio en la canasta básica que afectaría a la población. El jerarca Rodrigo Chaves afirmó que se eliminaría la exoneración del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) a los “emperifollados” y aseguró que esto no significa un aumento ni un nuevo impuesto.
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Pero la realidad es otra. Leiner Vargas, economista de la Universidad Nacional, advirtió que toda la población pasaría de pagar un 1% a un 13% de IVA en los productos de la canasta básica si se elimina la exoneración. Además, señaló que esto aplicaría a todas las familias, sin importar su estrato social.
Aunque los expertos advierten que el IVA aumentaría, el ministro de Hacienda insistió en que no habrá más tributos.
“No va a haber más impuestos. Lo que estamos hablando de la canasta básica es simplemente quitarle a los emperifollados la exención que hay en bienes de canasta básica, nada más; no vamos a subir el IVA arriba del 13%”, dijo Chaves en la conferencia de prensa del miércoles 15 de julio.
Los bienes afectados serían alimentos que muchas familias utilizan para preparar gallo pinto, casados, pastas y otras recetas, por lo que se encarecerían.
Según la Canasta Básica Tributaria, vigente desde 2022 mediante el Decreto Ejecutivo 43790, actualmente pagan un 1% de IVA ingredientes como frijoles, arroz, cebolla, culantro, chile dulce, natilla, pan, huevos y queso.
Vargas explicó que, por ejemplo, un kilo de arroz que cuesta ¢1.000 pasaría a valer ¢1.120.
También tributan al 1% productos para preparar empanadas, repostería y pizza, como harina de trigo, fécula de maíz, levadura y leche.
Las diferentes proteínas, entre ellas alas, muslos y pechuga de pollo, menudos, bistec, carne molida, hígado y posta de res, además de chuletas y costillas de cerdo, también pagan el 1% y podrían pasar al 13%.
El pescado en sus distintas presentaciones, como filete, entero, atún y sardinas, también integra la Canasta Básica Tributaria.
Frutas, semillas y vegetales también están en la lista
Otros productos como aceite de canola, aceite de coco, manteca vegetal y margarina también forman parte de la canasta básica.
Asimismo, incluye frutas como banano, manzana, mango, pejibaye, piña, papaya, melón, sandía y tamarindo.
Las semillas, como ajonjolí, chan, linaza y maní tostado, así como vegetales y hortalizas como ajo, apio, ayote, camote, elote, lechuga, papa y yuca, también pagan el 1% de IVA.
El azúcar, las jaleas, los aderezos, las salsas y el café también están incluidos.
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Además de alimentos, la Canasta Básica Tributaria contempla artículos de higiene como pasta y cepillo de dientes, papel higiénico, toallas sanitarias y toallitas húmedas, así como implementos para el hogar, entre ellos escobas, palos para limpiar pisos y bolsas para basura.
Los artículos escolares, como bolígrafos, borradores, crayones, lápices de color, cuadernos, témperas, tajadores y uniformes, también pagan el 1%.
Un riesgo para las familias
Angie Jiménez, presidenta del Colegio de Profesionales en Nutrición, advirtió que gravar los productos de la canasta básica podría poner en riesgo la alimentación de las familias.
“Los alimentos de la canasta básica forman parte de la alimentación diaria de miles de familias costarricenses. Un eventual incremento en su costo podría obligar a algunos hogares a modificar sus patrones de consumo, limitar la compra de ciertos productos o sustituirlos por alternativas de menor calidad nutricional”, explicó.
Jiménez añadió que cualquier cambio en el precio de estos alimentos debe analizarse desde una perspectiva económica, nutricional y social. Recordó que Costa Rica enfrenta desafíos relacionados con enfermedades como obesidad, hipertensión y diabetes.
“Las decisiones que afectan el costo de los alimentos pueden tener repercusiones directas en la salud de las personas. Por ello es importante que este tipo de medidas se analicen considerando su posible impacto sobre los hábitos alimentarios y el bienestar de la población”, concluyó.


