Un posible cambio que el Ministerio de Hacienda plantea hacer en la canasta básica podría afectar a las familias de bajos ingresos.
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Parte del análisis que está realizando el gobierno es la eliminación de la exoneración del Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre productos de la canasta básica para los hogares de mayores ingresos.
Sin embargo, el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, señaló que no se iba a aumentar la tarifa del IVA.
“La presidenta ha sido absolutamente clara y yo soy su soldado, no va a haber nuevos impuestos. Eso quiere decir que el Impuesto al Valor Agregado no se va a subir. Punto, eso es una orden”, dijo Chaves.
“Estamos evaluando la pregunta de por qué las señoras y señores ricos de los residenciales caros de Escazú y donde vivo yo en Curridabat, van a los supermercados y reciben el mismo subsidio que una persona que está en condiciones de pobreza”, añadió.
Chaves contempla modificar el esquema de exoneraciones, beneficiando a hogares de bajos ingresos. Al parecer, tendrían una devolución vía subsidio.
“...Es quitarle esa enorme injusticia al sistema tributario de Costa Rica, que un señor emperifollado, vaya y compre el arroz al mismo Impuesto de Valor Agregado que alguien que sí verdaderamente necesita. Las exenciones tributarias es gasto público que yo, que soy una persona que tuve mucha suerte en la vida recibo igual que a una persona que está en situación económica hasta de, posiblemente, desnutrición”, agregó Chaves.
Leiner Vargas, economista de la Universidad Nacional (UNA), señaló que la realidad es otra a la que asegura el Gobierno. En realidad, sí habría un aumento del IVA, pues se eliminaría la exoneración de este impuesto.
“Han dicho muchas cosas, pero el plantamiento del Ministerio de Hacienda es aumentar los impuestos a la canasta básica que están en el 1% al 13%. Es un golpe directo al bolsillo de los consumidores y afecta directamente a las familias más humildes y gastan hasta un 40% de sus ingresos en alimentos”, dijo.
Tal y como señaló el economista, actualmente todas las personas, sin importar el nivel económico, pagan un 1% por los productos de primera necesidad.
“Ese 1% se cobra por parejo, a pobres y a ricos. La propuesta es no cobrar el 1, sino el 13%”, aclaró el experto.
El experto calificó esta medida como un “paquetazo” de impuestos para la clase trabajadora.
¿Cómo afectaría a las familias?
Leiner Vargas señaló que las familias de clase trabajadora se verían más afectadas porque, como se mencionó anteriormente, son las que destinan gran parte de su ingreso al alimento de su hogar.
“Eso puede provocar una creciente inflación alimentaria (...) Las familias adineradas o las que tienen más ingresos gastan menos proporcionalmente de su ingreso en la canasta básica. Para ellos es un impuesto más”, dijo el experto.
“No es que no les afecta, pero no tanto como a las familias trabajadoras”, agregó.
Para que usted tenga una idea de cómo podría afectarle el bolsillo, Leiner Vargas ejemplificó que el arroz que costaba 1.000 colones, con la eliminación de la exoneración pasará a 1.120 colones.
En el caso de los frijoles, si costaban 1.800 colones, subirán a más de 2.000 colones la bolsa.
“Va a ser muy fuerte en una economía que cada vez produce menos empleo y que tiene un problema muy serio de competitividad. Hoy cada vez tenemos más personas en el empleo informal y menos ingreso familiar”, dijo el experto.
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El economista consideró que el plan de la devolución del impuesto por medio de un subsidio no es viable porque en el momento que se haga la reposición no va a ser proporcional al cobro realizado.
Tampoco sería viable porque, según Vargas, no hay una contabilidad ni registro adecuado de cuántas familias de bajos ingresos hay en el país.
“Tendríamos que tener un registro de todas las familias pobres; no existe. Y si hubiera, se dificultaría porque una familia pobre tiene que comer todos los meses. No puede esperar que Hacienda haga la liquidación del impuesto”, indicó el economista.
Vargas señaló que las personas que ganan más de 1 millón de colones al mes podrían tener la posibilidad de comprar la canasta básica, pero aquellas que reciben ingresos de 200.000 colones al mes, no.
Se podría reducir los productos en la canasta básica
Otro plan que estudia Rodrigo Chaves es si se debe reducir la cantidad de productos que integran la canasta básica.
Actualmente, en la canasta básica se incluyen los frijoles, el arroz, el café, el aceite de cocinar, la sal, el azúcar, el cereal, el pan, los huevos, la leche, el queso, entre otros, que conforman la dieta familiar. Además, los productos de limpieza del hogar también forman parte.
“Los bienes de la canasta básica son diseñados técnicamente por una encuesta que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y que establece cuál es la dieta del costarricense y cuáles son las características del gasto mínimo de una casa, en utensilios de limpieza, en elementos que necesitan para vivir”, explicó Leiner Vargas.
El experto comentó que la lista se puede cambiar si hay una encuesta del INEC que señale que el costarricense dejó de consumir algún producto específico y prefiere otro.

