La primera encíclica (carta) del papa León XIV coloca a la inteligencia artificial en el centro del debate ético mundial.
En “Magnifica Humanitas”, el pontífice sostiene que la humanidad atraviesa una “elección decisiva”: utilizar la tecnología para fortalecer la hermandad o convertirla en una nueva “torre de Babel”, dominada por intereses económicos y lógicas de poder.
El documento, de más de 200 páginas, analiza cómo la digitalización y la automatización transforman la vida cotidiana, la democracia, el trabajo y la cultura.
Aunque reconoce que la tecnología ha mejorado las condiciones de vida de millones de personas, el papa advierte que el problema surge cuando el progreso deja de estar orientado al bien común y comienza a reducir al ser humano a un dato, un consumidor o una pieza descartable.
“Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma”, señala el texto, al describir el impacto de las nuevas tecnologías sobre la vida social y política.
El papa León XIV insiste en que la inteligencia artificial “no es neutral”, porque refleja las decisiones, valores e intereses de quienes la diseñan y controlan.
La encíclica denuncia especialmente la concentración del poder tecnológico en pocas corporaciones y advierte sobre los riesgos de manipulación de la información, vigilancia masiva y deshumanización de las relaciones sociales.
En ese contexto, reclama marcos regulatorios internacionales, controles democráticos y una participación activa del pueblo.
El papa también critica la idea de que la tecnología pueda reemplazar la fragilidad humana o resolver por sí sola las injusticias sociales.
“La verdadera realización no nace de la eliminación de las fragilidades, sino de un crecimiento armonioso”, afirma el documento.
Con esta encíclica, el papa León XIV inaugura un pontificado marcado por la preocupación ética frente al poder tecnológico.
Su mensaje busca colocar a la iglesia católica como una voz crítica ante el desarrollo de una inteligencia artificial que, según advierte, podría profundizar desigualdades y erosionar la dignidad humana si no se la orienta hacia la justicia y la solidaridad.


