Ver a un ministro encarando, retando y amenazando a los privados de libertad no es algo a lo que estén acostumbrados los ticos; por eso el video publicado por el Ministerio de Justicia en el que se ve al jerarca de esa cartera, Gabriel Aguilar, en esas actitudes, ha dado tanto de qué hablar.
Y es que en el video se ve a Aguilar, haciendo una revisión en una cárcel y encarando directamente a los privados de libertad.
Él los reta, asegurando que a los que se pongan “jachudos” los mandan directamente a máxima seguridad. Para demostrar que hablaba en serio, mandó sacar a dos reos. En el video se ve como los ponen en el suelo boca abajo, los esposan y se los llevan para darles una “lección” a los demás, advirtiendo que nadie más debía sacar “jacha”.
¿Está bien o está mal lo que hizo el jerarca?
El criminólogo Rogelio Ramírez fue muy duro y directo sobre el tema. Él siente una gran preocupación por lo que califica como “improvisación galopante” y arbitrariedad en las decisiones del Gobierno.
Rogelio recuerda una regla de oro: los funcionarios públicos solo pueden hacer lo que la ley les permite. Él asegura que salirse del canasto e improvisar sanciones es un abuso o un delito porque va en contra del principio constitucional de legalidad.
Es cierto que las cárceles son lugares con reglas muy estrictas, pero el experto aclara que cualquier castigo, como mandar a un reo a alta contención, requiere siempre un respaldo técnico y objetivo.
“Si no hay fundamento técnico, lo que queda es la venganza, la arbitrariedad, el abuso y la ilegalidad”, advirtió el criminólogo, recordando que no se puede sustituir la voz de los especialistas por una decisión antojadiza.
¿Se puede ser líder sin respetar la ley?
Para Ramírez, una cosa es tener poder y otra muy distinta es ganarse el respeto. Alejarse de la legalidad solo demuestra incapacidad a la hora de liderar.
“En ausencia o desprecio de esa base (la ley), lo que queda no es un funcionario, es un delincuente”, sentenció el especialista en criminología.
“Esa es la realidad y el hábito en las cárceles”
Por su parte, el abogado penalista Boris Acosta explica que aunque el video suene fuerte y choque, esa es la realidad habitual en los centros penales.
Boris detalla que cuando alguien está tras las rejas, queda a la orden de lo que determine el Ministerio de Justicia. Si los reos se portan mal, arman grupos peligrosos o les encuentran “cuchillos artesanales”, como se ve en el video del ministro, el sistema tiene que actuar.
“Si usted se porta como un chiquito malcriado (...), él (el ministro) toma la decisión de que, por ser gente peligrosa, la pasa a centros de contención más severos”, dice el abogado.
“No quiere decir con eso que se esté haciendo un bien, pero es que el hábito”, agregó.
Una potestad bajo la manga
Aunque Acosta reconoce que la actitud del jerarca en el video puede sonar jactanciosa, soberbia y abusiva, para él no se está haciendo diferente a lo que ya se ha venido haciendo, porque la ley les da la potestad de administrar y ubicar a la población penal.
“Hoy usted amaneció en mínima, mañana tiene que dormir en máxima. No es una situación que esté fuera del alcance de la ley”, aclaró el abogado, quien ha visitado las cárceles por años.
Para el especialista, el video solo hizo público lo que ha pasado toda la vida dentro de las prisiones: la autoridad es la que “marca la cancha” y el reo debe ser sumiso.
