El Acuerdo Transpacífico le quita el sueño a cientos de productores que tienen miedo de que la presidenta Laura Fernández firme el tratado en los próximos meses y eso afecte sus negocios negativamente.
Cada vez son más los sectores productivos que se han pronunciado contra el tratado. Agricultores, productores de leche, entre otros, han dicho que no podrían competir con países mucho más grandes y desarrollados que enviarían sus productos al país.
Este martes 6 de octubre de 2026, los diputados del Partido Liberación Nacional (PLN) anunciaron que votarán en contra del Acuerdo Transpacífico.
Para los diputados verdiblancos, esta decisión no es un capricho. Ellos aseguran que meter al país en este tratado expone al agro costarricense a una competencia desigual, poniendo en riesgo el pan de cada día de los productores.
Una competencia que no es justa
El gran miedo del PLN es que este acuerdo abre las fronteras con potencias como Australia, Nueva Zelanda, Malasia o Vietnam. Según dicen, la factura más dolorosa la van a terminar pagando las comunidades rurales.
Para que se hagan una idea, en Nueva Zelanda producir un litro de leche cuesta casi la mitad que en Costa Rica. Allá las tarifas eléctricas son más bajas, ni tienen las mismas cargas sociales o terrenos tan caros.
Si se deja entrar esa leche extranjera de forma libre, advierten que más de 28 mil fincas familiares en zonas lecheras como Coronado, San Carlos o Cartago quedarían al borde de la quiebra.
El gallo pinto y la carne también sufrirían
Lamentablemente, el impacto golpearía a todos por igual. En la zona sur, hay unas tres mil familias humildes que viven del aceite de palma y que no podrían competir con los precios de Malasia, que produce un 40% más barato.
Por otro lado, los cañeros y más de diez mil familias ganaderas tendrían que enfrentarse a la carne de Australia, un país inmenso que tiene créditos baratos y subsidios.
¿Y qué pasa con el arroz y el café de las tardes? El PLN alerta que más de 40 mil caficultores y arroceros ticos verán caer el valor de su cosecha por culpa de la entrada masiva de productos desde Vietnam.
El verdadero problema no es la falta de mercados
A todo este dolor de cabeza, se suma que el puerto de Caldera está totalmente colapsado en sus operaciones. Esto encarece cualquier intento de vender los producto ticos al extranjero hasta en un 30%.
La bancada liberacionista fue muy clara en su mensaje: a Costa Rica no le faltan mercados, porque actualmente ya tenemos 18 acuerdos con 54 países. Eso da acceso a 2.600 millones de consumidores en todo el mundo.
“Lo que limita nuestro crecimiento no es la falta de mercados, es el abandono del sector productivo”, reclama con mucha fuerza el comunicado oficial del partido.
Sin protección, no habrá votos
Para los legisladores, la prioridad del Gobierno debe ser fortalecer a nuestros agricultores para aprovechar los tratados que ya tenemos y así generar verdadero empleo y bienestar.
El PLN asegura estar a favor de un comercio responsable y una apertura inteligente, pero dejaron muy claro que no van a sacrificar el trabajo honesto de la gente firmando un acuerdo a ciegas.
El mensaje final fue tajante: si el país no tiene condiciones para cuidar a su gente trabajadora, sencillamente no habrá votos de parte del PLN para el tratado.
