Costa Rica vive una terrible crisis de violencia en la que todos los días mueren personas debido a la guerra entre los grupos narcotraficantes.
Está más que claro que la ola de violencia que se vive en las calles es lo que más le quita la paz a la población desde hace ya varios años.
Pese a esa dolorosa realidad, el presupuesto del Ministerio de Seguridad Pública pasó de 356.606 millones de colones en el presupuesto actual de este 2026 a 350.451 millones para el 2027. Sí, leyó bien; aunque la delincuencia aumenta, la plata disminuye.
Para entender la gravedad de esta situación, en La Teja conversamos con el experto en seguridad Gustavo Mata, quien tiene experiencia en temas de presupuestos para las instituciones que manejan la seguridad del país porque fue ministro de Seguridad y también trabajó en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Él nos confesó que siente “una tristeza tan profunda” al ver que se deja a la deriva al pueblo costarricense.
Una responsabilidad que quedó en el olvido
Mata recordó que, según la Constitución Política, el presidente de la República y el ministro de Seguridad son los responsables directos de cuidarnos. Sin embargo, siente que las personas que ocupan esos cargos en este momento hacen caso omiso de esa regla.
El experto asegura que, al cercenar el presupuesto, las autoridades “ponen en riesgo día tras día a todo el ciudadano que habita en este país”.
Y no es para menos. El exjerarca señala que venimos de años con récords históricos en homicidios y una baja muy preocupante en el decomiso de cocaína.
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¿Qué pasó con la plata de las sociedades?
Mata señala un detalle que de verdad indigna: el famoso Impuesto a Sociedades nació con el único espíritu de darle apoyo a la seguridad.
Con esa plata fresca, antes se lograba comprar tecnología, contratar personal y arreglar las delegaciones. Pero ahora la historia es muy distinta y preocupante.
Según denuncia el exministro, el actual Gobierno agarra esa plata y la inyecta al presupuesto nacional.
“La están jineteando y no se la quieren dar a las autoridades”, reclamó Gustavo.
“Una vil mentira”
Ante las promesas del Gobierno de que los homicidios van a bajar en los próximos años, el experto en seguridad fue tajante: eso es “una falacia, una vil mentira”.
Él se pregunta cómo piensan lograr esa meta si año tras año le están quitando la plata a las autoridades y cuerpos policiales. “Es totalmente irrisible, totalmente increíble”, señaló.
Mata lamenta que el Gobierno pretenda generar seguridad cuando ni siquiera garantizan los ingresos básicos “para que sobrevivan nuestros policías y mucho menos para que sobreviva nuestra ciudadanía”.
Lo peor está por venir en nuestras calles
Si usted creía que la cosa no podía empeorar, agárrese fuerte. Mata advierte que, para lo que resta de esta administración, “el tema de seguridad se va a poner peor que nunca”.
El experto pronostica que veremos más penetración del crimen organizado en diferentes instituciones y en los gobiernos locales, lo que disparará la inseguridad en todos nuestros cantones.
Además, hizo una advertencia que saca por experiencias ocurridas en otros países. Al desarticular grupos criminales y atrapar a los cabecillas, los nuevos líderes que nacen para reemplazarlos son mucho más violentos.
Estos nuevos mandos buscan empoderarse comprando mayor armamento militar y atacando con “mucha mayor potencia de muerte”; por eso urge que los cuerpos policiales tengan más y mejores recursos para combatir la delincuencia que todos los días se fortalece y se actualiza.
