Costa Rica se prepara para desempolvar una tradición política.
La presidenta electa, Laura Fernández, confirmó que el próximo 8 de mayo la banda presidencial se la pondrá en el Estadio Nacional, rodeada de gente y con las puertas abiertas de par en par.
Con este anuncio, Fernández deja atrás la austeridad de Rodrigo Chaves, quien hace cuatro años rompió con siete décadas de costumbre al realizar el acto bajo techo, en el recinto de la Asamblea Legislativa.
El presidente Chaves quería hacer su traspaso de poderes ahí en el Estadio Nacional, por prefirió no hacerlo por un tema económico.
“En atención a la situación fiscal del país, a las limitaciones presupuestarias y al compromiso de mantener desde el inicio de nuestra gestión apego a la austeridad, decidimos que la actividad se realice en el recinto de la Asamblea Legislativa, que es un espacio muy digno”, comentó en aquel momento Arnoldo André, quien fue el presidente de la Comisión de Traspaso.
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Una historia que nació en la gramilla
Antes de 1948 los mandatarios recibían la banda presidencial en el Congreso. Fue Otilio Ulate quien sacó la ceremonia a la luz del sol y la llevó al viejo Estadio Nacional. Desde entonces, figuras como los Figueres (padre e hijo), Óscar Arias y Daniel Oduber caminaron por esa gramilla para aceptar el cargo más importante del país.
Los escenarios más “extraños”
Pero no siempre ha sido en el estadio. La historia nos ha regalado momentos curiosos:
- En un parque: En 1958, Mario Echandi eligió el Templo de la Música en el parque Morazán. Fue una ceremonia elegante y al aire libre en pleno corazón de San José.
- Ahorrando en el teatro: En el 2002, Abel Pacheco quiso cuidar cada colón y se llevó el traspaso al Teatro Melico Salazar. Ha sido la única vez que el cambio de mando se hizo bajo techo y “a puerta cerrada”.
- En media Sabana: Cuando Laura Chinchilla asumió como la primera mujer presidenta en 2010, el estadio nuevo no estaba listo. ¿La solución? Montaron un escenario gigante en las canchas de La Sabana, bajo un sol radiante.
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El regreso a la “joya” de La Sabana
Curiosamente, a pesar de tener un estadio de primer mundo regalado por China, solo un presidente lo ha usado para su juramentación: Luis Guillermo Solís en 2014. Ni Carlos Alvarado (que prefirió la plaza de la Democracia) ni Rodrigo Chaves lo utilizaron.
Ahora, Laura Fernández se prepara para ser la segunda gobernante en usar la “joya” de La Sabana para este acto tan simbólico.

