El caso de Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años que vive en Barcelona, España, y que este jueves se someterá a la eutanasia, tiene al mundo en un debate sobre el delicado tema de solicitar la muerte asistida.
Ese caso que se ha vuelto viral, podría ser clave en Costa Rica por una razón que muchos ni se imaginan.
Noelia tuvo una lucha judicial de 20 meses contra su papá, ya que él no está de acuerdo con su decisión de terminar con su vida.
La joven padece una paraplejia irreversible y, frente a ese diagnóstico, en 2024 tomó la decisión de solicitar la muerte asistida, un pedido que abrió un profundo debate social y legal.
Una lucha judicial contra su papá
Según han dado a conocer medios internacionales como El País de España y La Nación de Argentina, la joven fue víctima de una violación múltiple que la marcó para siempre.
A raíz de eso, el 4 de octubre de 2022 trató de acabar con su vida lanzándose desde un quinto piso; sin embargo, sobrevivió. Los golpes le causaron una grave e irreversible lesión medular completa, una paraplejia que le impide moverse de cintura para abajo y le provoca fuertes dolores neuropáticos, por eso solicitó la eutanasia.
Debido a la depresión y a los dolores con los que vive, los organismos médicos correspondientes aprobaron la eutanasia en una primera etapa. La decisión contó con el aval de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, que consideró que cumplía con todos los requisitos exigidos, pero su papá ha hecho todo lo posible por frenar la decisión.
Con el respaldo de la organización Abogados Cristianos, él se manifestó en contra de la decisión y presentó distintos recursos judiciales para impedir el procedimiento. Eso ha desencadenado varias resoluciones judiciales que terminaron demorando la eutanasia durante casi dos años.
Inicia el debate sobre la eutanasia en Costa Rica
El caso de Noelia toma relevancia en Costa Rica debido a que hace unos días el diputado liberacionista Danny Vargas, junto con otros legisladores, presentaron un proyecto de ley para permitir la eutanasia.
La iniciativa pretende reconocer y regular el derecho de las personas con enfermedades terminales a optar por una muerte digna.
El legislador dice que la iniciativa surge como respuesta al llamado de pacientes que enfrentan enfermedades irreversibles y que atraviesan largos procesos de sufrimiento físico y emocional, cuyo inevitable desenlace es la muerte.
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El proyecto plantea establecer un marco jurídico que permita, bajo condiciones estrictas y con controles médicos y éticos, que estas personas puedan tomar decisiones sobre el final de su vida con dignidad.
La propuesta toma como referencia iniciativas legislativas presentadas anteriormente en el país, así como experiencias recientes en otras naciones, entre ellas Uruguay, donde se han aprobado normas para regular este tipo de procedimientos.
Derecho a que los pacientes puedan elegir
El proyecto parte del principio de que el derecho a la vida debe armonizarse con el respeto a la dignidad humana, la libertad individual y la autodeterminación de las personas.
En ese sentido, reconoce que quienes enfrentan enfermedades terminales tienen derecho a decidir sobre los tratamientos médicos que reciben, incluyendo la posibilidad de suspender procedimientos que prolonguen de manera artificial el sufrimiento.
La iniciativa también establece la creación de una Comisión Honoraria de Revisión, integrada por representantes del Ministerio de Salud, el Colegio de Médicos, la Universidad de Costa Rica, la Caja Costarricense de Seguro Social y la Defensoría de los Habitantes. Este órgano tendría la función de supervisar los procedimientos realizados bajo esta normativa y garantizar que se cumplan todos los requisitos legales y médicos.
El plan también propone que no sean punibles los actos realizados por médicos tratantes cuando, por motivos de piedad y conforme a lo establecido en la ley, se atiendan las decisiones de pacientes en condición terminal.



