Alejandro Arias, alias Diablo, sigue causando problemas y algunos son verdaderamente inimaginables.
Lo que empezó como un comentario de la presidenta Laura Fernández terminó en un encontronazo entre dos diputados por una supuesta invitación a cenar.
Resulta que este miércoles, en la conferencia de prensa de Casa Presidencial, la mandataria Laura Fernández estuvo hablando del presunto narcotraficante, quien fue detenido la semana pasada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en coordinación con la Fiscalía, y criticó que el actual abogado del Diablo hubiera trabajado en el Poder Judicial y estuviera casado con una jueza.
A raíz de esas declaraciones, la diputada Sigrid Segura, del Frente Amplio, cuestionó, en su control político en el plenario legislativo, por qué a la presidenta Fernández le molesta que un exfiscal defienda a presuntos narcotraficantes, pero no le incomoda que un diputado actual también lo haga.
Aunque no mencionó nombres, el legislador oficialista José Miguel Villalobos se sintió aludido y pidió la palabra para defenderse.
Y es que el diputado ha sido fuertemente cuestionado porque el lunes pasado no estuvo presente en la Asamblea Legislativa cuando llegó la presidenta Fernández a presentar un paquete de proyectos de ley en materia de seguridad. Villalobos estaba en ese momento en los tribunales defendiendo a un sospechoso de narcotráfico.
José Miguel Villalobos se sintió insultado
Ante las palabras de Sigrid, el diputado oficialista dijo que ella se había levantado con ganas de insultar y que no le iba a responder como se merecía y dijo que había cambiado el concepto que tenía de ella.
Minutos después, Sigrid volvió a pedir la palabra y dijo que ella en ningún momento le había faltado el respeto, que solo había hecho una pregunta que todo diputado tiene derecho a hacer y, de la misma forma, todos tienen que estar dispuestos a recibirla.
Luego de eso, varios legisladores del Frente Amplio respaldaron las declaraciones de Sigrid y dijeron que no había ofensas en sus palabras.
Villalobos pidió la palabra de nuevo y aseguró que él no había hecho nada malo y que quería ver si más adelante, cuando se hablara del FEES, iban a criticar a los diputados educadores o si cuando se hablara de un tema médico, iban a cuestionar a los médicos.
Diputada soltó la bomba
Inmediatamente después, Sigrid volvió a pedir la palabra y soltó la bomba que nadie esperaba.
“Diputado Villalobos Umaña, yo no le he faltado el respeto, yo cuestioné y tengo derecho a cuestionar. Lamento mucho que usted se haya sentido ofendido, usted sabrá por qué.
“Imagino que tal vez esté resentido porque no le he aceptado alguna salida a cenar, pero no le acepto que me diga que le falté el respeto”, manifestó.
En ese momento, el ambiente en el plenario se volvió incómodo y bastante tenso. Los diputados se volvieron a ver y esperaban cómo respondería Villalobos.
“Diputada Segura, lamento mucho que haberle indicado que en Sapore se comía muy bien, haya creído usted, posiblemente porque considera que es tan atractiva, que todos los hombres estamos en una disposición de invitarla a cenar. Posiblemente eso ha rebajado aún más su posición. Mire, señora presidenta, yo creo que ya es hora de que continuemos con este tema porque... Ah, ¿usted quiere continuar con el tema? (dijo el legislador viendo a Segura).
“Yo ya he terminado. Creo que ya el plenario legislativo no está para que todos mis compañeros y compañeras con quienes salgo a cenar y no interpretan ninguno de ellos que va con ningún propósito sexual, no sé por qué usted pensará que todo hombre que le invita a cenar está con ese propósito. Pero realmente, señora presidenta, esto es demasiado elegante para ya caer en eso”, dijo Villalobos, claramente incómodo.
Tras eso, Sigrid dijo que en ningún momento había dicho nada relacionado con intenciones sexualesy que era él quien lo había dicho.


