Por primera vez en la historia del país, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) le implantó a un paciente una prótesis craneal personalizada, la cual fue diseñada y fabricada por la misma institución usando tecnología de impresión 3D.
Imagínese que a usted le hagan una pieza exacta para reparar un defecto o huequito en la cabeza causado por un golpe fuerte, un tumor o una infección (lo que los médicos llaman craneoplastia). Pues eso fue exactamente lo que hicieron.
Para hacer esta maravilla, los expertos toman las imágenes de un TAC (tomografía axial computarizada)del paciente, las introducen en un programa informático especializado y diseñan la pieza basándose en el lado sanito del cráneo, para que todo encaje perfectamente.
LEA MÁS: Pasajeros van al borde de caerse: así es el terrible hacinamiento en el tren San José-Cartago
Un material ‘puras tejas’ y superresistente
¿De qué está hecho este nuevo cráneo? El doctor Esteban Vega de la O, gerente de Logística de la Caja, detalló que se usa un material llamado PEEK.
Es un tipo de polímero (plástico) superespecial que es famoso por ser muy resistente, liviano y estable. Además, a diferencia del metal, no interfiere si al paciente le tienen que hacer exámenes, como resonancias magnéticas.
Una vez que la impresora 3D termina su magia, la pieza se pule, se empaca, se manda al hospital, se esteriliza y, finalmente, el cirujano la coloca.
Menos dolores y un gran ahorro de plata
Esta tecnología no solo es un chuzo, sino que le devuelve la sonrisa y la paz al paciente. El doctor Jorge Badilla Corrales, jefe de Neurocirugía del hospital San Juan de Dios, contó que esto tiene tres grandes beneficios.
LEA MÁS: Diputados lograron ponerse de acuerdo y aprobar un cambio histórico en la ley que al país le urgía
Primero, ayuda mucho en la parte estética; segundo, disminuye esos terribles dolores de cabeza y mareos; y tercero, protege el cerebro de cualquier golpe.
Pero las buenas noticias también son para el bolsillo de la Caja. Producir esta primera prótesis talla S costó ¢1.167.598, lo que significa una tremenda reducción de hasta un 64% en los costos si se compara con comprarla en el exterior.
Además, el tiempo de espera ha bajado a tan solo siete días desde que se toma la imagen hasta que se hace la pieza. Para este segundo semestre de 2026, esperan beneficiar a unos 52 pacientes de los hospitales San Juan de Dios, México y Monseñor Sanabria.
La doctora María Eugenia Villalta, directora del San Juan de Dios, resaltó que este hermoso trabajo en equipo mejora mucho la calidad de vida de los usuarios.
Por su parte, el gerente médico, Marvin Palma, aseguró que esto es una verdadera revolución médica que pone a la seguridad social a la vanguardia.



