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Profesora de Español ahora es chofer de bus por falta de trabajo

Es nicoyana de nacimiento, pero desde hace más de 20 años vive en Barranca, Puntarenas

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Heilyn Salas Dinarte tiene un título como profesora de español, pero solo ha podido trabajar cinco meses como educadora y eso fue en el 2019, cuando hizo unas incapacidades en dos centros educativos en Guanacaste, pero eso no la arrugó.

Como el tiempo pasaba y los recibos no perdonan, Heilyn no se quedó de brazos cruzados esperando que la oportunidad le llegara, esta pulseadora decidió agarrar el toro por los cuernos y aprovechar la oferta que le hizo su amiga Cinthia Castillo de aprender a manejar bus.

Y es que Cinthia trabaja desde hace dos años y siete meses en la empresa de buses que brinda servicio entre Barranca y Puntarenas centro, convirtiéndose en la primera mujer en laborar para la empresa.

Ahora, desde hace tres días (el 26 de julio) Heilyn se sumó a la planilla y está muy contenta con el recibimiento de la gente.

Apoyada

“Estoy muy contenta, la gente me ha recibido muy bien y eso es gracias a Cinthia que fue a la que le tocó más duro, luchando contra los estereotipos del machismo y las dudas de la gente que creían que eso no era trabajo para mujeres, pero ella no ha tenido ningún inconveniente y eso terminó de convencer a los usuarios”, agregó la empunchada mujer.

Frases como “adelante, sí se puede” o “ah, mirá, otra muchacha” o “nosotras las mujeres podemos también” han sido parte de los comentarios que le han hecho los pasajeros.

Fue el esposo de Cinthia, Anthony Campos, quien le enseñó a manejar bus, pues cuenta con 20 años de experiencia.

“En la empresa nos dieron la oportunidad para que Anthony fuera conmigo y moviéramos los buses, parquearlos y andarlos ahí en el plantel mientras me familiarizaba, pero claro, salir a la calle es muy diferente. Aquí hay muchas bicicletas, si hay alguien mal parqueado, usted sabe que ya no es una colita de un carro, sino que es la colota de un bus, pero lo he sacado avante”, compartió Heilyn, quien es madre de tres hijos.

Esta educadora y choferaza tiene 18 años de manejar carro y asegura que eso le ayudó mucho porque tiene las bases para desenvolverse en carretera, pero reconoce que obviamente las dimensiones del bus cuentan y debe tener mucho cuidado mientras maneja.

“El desempleo que estamos viviendo es enorme y todo eso nos orilla a esa búsqueda de nuevas oportunidades”, explicó la nicoyana de nacimiento.

Pulseadora

Lo pulseadora Heilyn lo tiene desde niña, pues como la mayor de tres hermanos, le tocó echar para adelante y a los 12 años recuerda que comenzó a limpiar casas y lavar trastes en sodas para ganar platica y costearse los pases del bus para ir a la escuela que le quedaba muy lejos.

“Estudié para profesora de español, tengo cursos de inglés, computación, recursos humanos, manicure, entre otros, pero la tasa de desempleo es altísima y Puntarenas no se escapa. Di lecciones en el 2019 en los colegios San Daniel Comboni en Tilarán y Centro Educativo Católico Eulogio López en Cañas”, aseguró Salas.

Agregó que desde entonces no ha tenido más nombramientos, y eso la desanimó y la frustró por los sacrificios económicos y familiares que debió hacer para tener una carrera.

“Han sido unos años muy duros, todo este tiempo he buscado trabajo como cajera, dependiente de tienda, en lo que fuera, pero no salía nada. Y me dije, ‘bueno, si no se ha dado es por algo’. Uno está donde Dios quiere que uno esté aunque a veces sea duro y uno se pregunte ¿por qué? Por algo pasa, esa es la fe y convicción de porqué se dan las cosas”, compartió la vecina de Barranca de Puntarenas desde hace 28 años.

Actualmente tiene 35 años y entre su hermana Ileen Alvarado y una vecina le ayudan a cuidar a sus hijos y alistarlos para que vayan a clases, pues ella sale desde las 4:40 de la madrugada al trabajo para revisar que todo esté bien con el bus antes de salir a la primera carrera. Sale a las dos de la tarde.

Doble brete

Como muchas mujeres trabajadoras, las labores no terminan con el cierre de la jornada, debe llegar a la casa a hacer el oficio, ayudarles a los chiquillos con la tarea y dejar los bultos, uniformes y meriendas listos.

Sus hijos son Eithan Campos, de 15 años; Amber Castro, de 10 y Dylan Castro de siete, el menor es el más emocionado con el nuevo brete de su mamita.

Su madre Odette Dinarte siempre la ha apoyado y le dice que sabía que lo iba a lograr, porque lo que se propone, siempre lo logra.

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