Redacción.5 enero
Los recreos ahora serán por sección y llenos de reglas. Foto: Marcela Bertozzi.
Los recreos ahora serán por sección y llenos de reglas. Foto: Marcela Bertozzi.

Los estudiantes de escuelas y colegios no podrán mejenguear, jugar la anda, baloncesto, ni mucho menos compartir la merienda con sus compañeros de clase en los recreos.

Tampoco podrán prestarse juguetes, celulares ni ningún otro objeto.

Estas son parte de las medidas que implementará el Ministerio de Educación Pública (MEP) para evitar contagios de covid-19 en los centros educativos.

Esos tiempos de descanso se convertirán en un simple espacio para pasar de una clase a otra y en momentos para hacer la limpieza en las aulas.

El próximo 8 de febrero iniciarán las clases presenciales, pero no todos los estudiantes volverán al mismo tiempo. Las lecciones en las aulas se combinarán con las virtuales, como las implementadas durante el 2020.

Leonardo Sánchez, director de programas de Equidad del MEP y quien participó en la elaboración de las nuevas reglas de convivencia en estos tiempos de pandemia, informó que cada institución deberá acomodarse a los lineamientos según sus condiciones.

Las mascarillas serán parte del uniforme. Foto: Alonso Tenorio.
Las mascarillas serán parte del uniforme. Foto: Alonso Tenorio.

“Cada director definirá a las personas encargadas de vigilar la aplicación de los protocolos durante el recreo. Se prohíben los juegos de contacto en el recreo, este espacio estará supervisado y tendrá horarios específicos. Cada director planificará las horas del recreo de cada sección”, explicó Sánchez.

“Se debe recordar la distancia física en los recreos, no abrazarse, besarse o tener contacto físico. Además procurar no sentarse en el piso. Los accesos como rampas o ascensores, donde los haya, serán utilizados únicamente por personas de movilidad reducida, siempre tomando en cuenta la colaboración de una segunda persona para su traslado adecuado, cuando sea necesario”, especifica el protocolo.

El uso de la mascarilla será obligatorio tanto para el personal docente y administrativo, como para los estudiantes de todos los niveles.
Grupos aislados

El director de cada centro educativo programará las horas de descanso de cada sección y, si es necesario, se fraccionarán. Se acabó aquello de que todos los grupos tenían los recreos a la misma hora y los estudiantes llegaban corriendo a la soda, en molote, a comprar la merienda.

Ahora los niños y jóvenes estarán aislados por sección y cada uno deberá respetar el distanciamiento social.

Según el protocolo, cada director también deberá definir las áreas para lugares recreativos.

Las clases regresarán el próximo 8 de febrero. Foto: José Cordero.
Las clases regresarán el próximo 8 de febrero. Foto: José Cordero.

“Se deberán rotular los espacios en los que las personas no se pueden sentar, como en bancas, pollos o sillas que se encuentren en espacios comunes, con el fin de mantener la distancia. Considerar en este punto, además, cómo informar a las personas ciegas o con problemas visuales”, señala el protocolo.

El MEP establece, ademas, que cuando terminen los recesos y los estudiantes ingresen al aula, deben hacerlo formando una fila con espacios marcados a una distancia de 1,8 metros entre cada uno y esperar a que el docente permita la entrada para evitar aglomeraciones en la puerta.

“Antes de entrar a la clase, se realizará el protocolo de lavado de manos en una estación que debe contar con lavatorio, jabón desinfectante y toallas desechables. Luego, se debe aplicar una solución desinfectante a las suelas de sus zapatos y en los aditamentos para el desplazamiento o la movilidad (bastones, andaderas, muletas, sillas de rudas, coches u otros)”, se explica en el protocolo.

Para las entradas y salidas de las clases también se establecerán horarios escalonados para evitar las aglomeraciones.

198 mil niños de todos el país iniciarán las clases con el regalo de un paquetico de útiles que incluye: seis cuadernos, cartuchera, salveque, un juego de geometría, lapiceros, lápices de colores, tajador, lápiz y borrador. La buena acción fue coordinada por el MEP, el IMAS y Correos de Costa Rica. Se necesitó una inversión de 1.710 millones de colones.