En Costa Rica, miles de trabajadoras domésticas siguen enfrentando retos diarios, desde el desconocimiento de sus derechos hasta salarios que aún no alcanzan la igualdad con otros sectores.
Por eso, la Asociación de Trabajadoras Domésticas (Astradomes) lanza una campaña para acercarlas y así darles información, apoyo y acompañamiento.
La iniciativa, llamada “¡En ASTRADOMES les estamos esperando!”, busca que más mujeres (sin importar su nacionalidad o condición migratoria) se animen a afiliarse y conocer las herramientas que tienen para mejorar su calidad de vida.
“Afiliarse no es solo hacer un trámite, es entrar a una familia donde nos cuidamos entre todas”, nos explica María del Carmen Cruz Martínez, presidenta de Astradomes.
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Una lucha de décadas que sí da frutos
El trabajo doméstico en el país no siempre tuvo respaldo legal. Según Cruz, hace más de 30 años ni siquiera estaba contemplado en el Código de Trabajo.
Fue hasta el 2009 que se logró una reforma clave que reconoció derechos como jornada de ocho horas, pago de horas extra, vacaciones, aguinaldo y salario mínimo. A esto se sumó en 2013 la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que impulsa condiciones dignas a nivel mundial para las trabajadoras domésticas.
“Sí ha mejorado mucho, ahora tenemos herramientas para exigir nuestros derechos”, aseguró la dirigente, quien trabajó más de 25 años en hogares antes de dedicarse a la defensa de las servidoras domésticas en el país.
Grandes diferencias
A pesar de los avances, todavía existen diferencias importantes. El salario mínimo ronda los ¢268.731, unos ¢100.000 menos que el de otros trabajadores no calificados.
Además, muchas trabajadoras asumen tareas adicionales, como el cuido de niños, sin un pago de acuerdo con esa responsabilidad.
A esto se suma la diversidad del sector: actualmente, cerca de un 60% son costarricenses y el resto corresponde a mujeres migrantes, principalmente de Nicaragua, pero también de países como Venezuela, Cuba y República Dominicana, entre otros.
“Queremos que sepan que no importa su situación migratoria, aquí las apoyamos y orientamos. Esté legal o ilegal, las vamos a ayudar y las recibiremos como parte de la familia. Que no tengan ningún miedo, porque sabemos que algunas lo tienen, solo queremos ayudarles”, confirma Cruz.
Campaña busca llegar a todo el país
Aunque la mayor concentración está en la Gran Área Metropolitana, Astradomes también tiene presencia en zonas como Pérez Zeledón, San Carlos y Quepos, donde la demanda de este trabajo sigue creciendo.
La campaña incluye videos testimoniales, materiales informativos y difusión en redes sociales, con el respaldo de la OIT.
Además de asesoría, la organización ofrece capacitaciones en computación, talleres de autoestima y acompañamiento legal en caso necesario.
Actualmente, cuentan con entre 2.000 y 2.500 afiliadas, aunque reconocen que aún hay muchas trabajadoras que no conocen Astradomes.
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“El mensaje es claro: que se acerquen, que no están solas. Juntas somos más fuertes”, concluyó Cruz.
Para conocer los requisitos de afiliación o ver los materiales de la campaña, las trabajadoras domésticas y quienes las contratan pueden escribir al WhatsApp 7256-2141, entrar AQUÍ o buscar a la asociación en Facebook como “Astradomes - Asociación de Trabajadoras Domésticas de Costa Rica”.



