Eduardo Vega.2 noviembre, 2018

Un investigador paranormal perdió la vida en marzo de este año, de forma misteriosa, tan solo un mes después de comprobar que sí se aparecen tres fantasmas en el puente sobre el río Peñas Blancas, en San Isidro de San Ramón.

Carlitos tenía 27 años cuando falleció el pasado 29 de marzo, Jueves Santo. Cortesía.
Carlitos tenía 27 años cuando falleció el pasado 29 de marzo, Jueves Santo. Cortesía.

Se trata de Carlos Madrigal Venegas, un amante de lo paranormal que decidió acompañar a Federico Vargas Delgado a efectuar la investigación sobre el famoso puente.

Federico e Israel Barrantes forman el equipo Tiquicia entre Tumbas y habían programado para febrero de este año ir a realizar la investigación a San Ramón, pero Israel no pudo asistir por lo que Carlos tomó su lugar y se encargó de tomar fotos y encargarse de todos los aparatos tecnológicos que suelen utilizar.

Esa decisión “rompió” la unidad del grupo, ya que Israel y Federico siempre andan juntos, de hecho, para las otras informaciones que La Teja ha realizado con ellos en los últimos dos años, siempre estaban juntos, pero en esa ocasión no ocurrió así.

Como les informamos este miércoles en una nota que titulamos “Puente lleno de fantasmas y luces”, los espectros empezaron a aparecer en ese lugar después de que tres muchachas que viajaban en moto fallecieron al llegar a la entrada de este, dos perdieron la vida al caer al guindo y la otra murió debido al bombazo.

Carlos y Federico realizaron la investigación con normalidad, pero cuatro semanas después Carlos perdió la vida en un accidente muy extraño mientras manejaba su moto en Santa Ana. Su fallecimiento tiene llena de preguntas, todas ellas sin respuestas a la mamá de Carlos, quien siempre su mejor amiga.

¿Se movió energía?

“Nosotros fuimos al puente por un solo tema, pero al final salieron varios. Estaba el caso principal sobre las muchachas que murieron en moto (Stefany, Sharon y Sol Angie), pero al final salieron otros temas, ya que sucedió lo de las piedras que aparecen de la nada y las luces, eso cargó de energía la investigación.

El puente sobre el río Peñas Blancas en San Isidro de San Ramón, fue el que investigó Carlos con Federico Vargas de Tiquicia entre Tumbas. Cortesía.
El puente sobre el río Peñas Blancas en San Isidro de San Ramón, fue el que investigó Carlos con Federico Vargas de Tiquicia entre Tumbas. Cortesía.

“No voy a mentir, sí pensé que el accidente (en el que fallece Carlos) estuviese ligado a la investigación que hicimos. Trato de no pensar de esa forma, ya que habría que probar demasiadas cosas para verificar si está ligado o no. Mejor no pienso así para no dañarme sicológicamente”, afirmó Federico a quien todavía le quedan muchas dudas sobre el caso.

Conversamos con doña Laura Vargas Delgado, mamá de Carlos, quien con profundo dolor nos confesó que hasta el día de hoy (el accidente ocurrió el 29 de marzo anterior, Jueves Santo) tiene muchas dudas sobre la muerte de su hijo que nadie le ha sabido responder.

Muerte muy extraña

“Las autoridades me dicen que fallece en un accidente de tránsito, ya que pegó contra una platina que estaba en el suelo, por lo que perdió el control de la moto. Carlitos no pegó contra un auto, ni contra una persona, ni contra otra moto. Lo que me extraña es que él sabía manejar muy bien y de un pronto a otro perdió el control y murió.

Carlos tenía 27 años y era un pulseador. Él tenía el sueño de terminar algún día sus estudios secundarios para ingresar a la universidad y ser ingeniero industrial. Era un tipo tranquilón y su gran pasión eran las motocicletas, no era de andar corriendo a toda velocidad, más bien le gustaba disfrutar la carretera.

“Yo sé que él amaba también el tema de lo paranormal y por eso le encantaba andar con la gente de Tiquicia entre Tumbas, con Federico. Yo ni me atrevo a pensar que lo que fue a hacer al puente de San Ramón lo afectó de alguna manera ese Jueves Santo, porque me da mucho miedo,pero dicen que las muchachas fallecieron una madrugada cuando viajaban en moto y Carlitos también falleció de madrugada mientras viajaba en moto. Además, en San Ramón no hubo testigos de lo que les sucedió a las muchachas y en el caso de Carlos tampoco nadie vio nada de lo que pasó.

La familia de Carlos sigue muy afectada. En la foto: don Dagoberto Madrigal, el papá; Pablo y Ariel Madrigal, los hermanos y doña Laura Vargas, la mamá. Cortesía.
La familia de Carlos sigue muy afectada. En la foto: don Dagoberto Madrigal, el papá; Pablo y Ariel Madrigal, los hermanos y doña Laura Vargas, la mamá. Cortesía.

“Por eso sigo pensando que la muerte de mi Carlos se dio de forma muy extraña, incluso me dicen que varios negocios cerca de donde él murió tienen cámara (el accidente fue en la ruta de Santa Ana hacia Río Oro como a 500 metros del colegio de Santa Ana) y no hay una sola cámara que haya registrado el accidente porque dicen que esa madrugada extrañamente no funcionaron y las que sí registraron no muestran que él pasó por ahí”, agregó la mamá.

Se despidió
“Me sueño con Carlos muy seguido y siempre lo veo con la ropa con que falleció”. Mariely Monge, mejor amiga de Carlos.
Mariely, la mejor amiga, asegura que dos días antes Carlos la llamó para que se vieran y cuando llegó se despidió.
Mariely, la mejor amiga, asegura que dos días antes Carlos la llamó para que se vieran y cuando llegó se despidió. "El como que presentía algo", dijo. Cortesía.

La mejor amiga de Carlos, Mariely Monge Villalobos, de 18 años, recordó que días antes de aquel trágico Jueves Santo, él se despidió de ella.

“Dos días antes me llamó para vernos y me dijo que me amaba mucho y que era su hermanita menor. Me pidió que lo recordara siempre porque en cualquier lugar que él estuviera me iba a amar. Yo le pregunté por qué se despedía y me dijo que no era una despedida, ya que solo quería que yo lo supiera, pero a mí me sonó raro eso”, nos contó.

“Para mí esa muerte sí tiene mucho de paranormal porque yo el día antes comencé a sentir algo raro en el pecho, una tremenda incomodidad, un vacío. Yo sentía como una energía negativa horrible.

“Incluso todavía hoy cuando paso por el lugar donde fue el accidente de Carlos siento algo extraño, yo creo que si investigan ese lugar se van a dar cuenta que ahí hay energía, a mí se me salen las lágrimas cuando paso por ahí. Algo se tiene que hacer porque la familia y los amigos no terminamos de estar en paz desde que él murió, es muy raro todo”, comentó Mariely.