Karen Fernández.7 octubre, 2019

La lucha contra el cáncer no es fácil, pero en el caso del cáncer de mama el golpe estético para la paciente al perder un seno es algo muy duro.

La estética guarda todos los cuidados sanitarios necesarios para cuidar la salud de la paciente. Foto: Cortesía
La estética guarda todos los cuidados sanitarios necesarios para cuidar la salud de la paciente. Foto: Cortesía

De ahí la importancia del trabajo como el de Rocío Chacón Barboza, una técnica esteticista con 22 años de experiencia en trabajos de micropigmentación para diseñarle las aureolas y hasta el pezón a las pacientes que les quitaron uno o ambos pechos producto de la enfermedad.

Aunque se puede tardar de hora y media a dos horas haciendo uno de estos tatuajes, no es solo asunto de agarrar la aguja y comenzar.

“Se debe observar primero cómo está la mama, si quedó lisa esa área luego del implante o si le volvieron a poner el pezón natural y lo que necesita es rediseñar la aureola. Se dibuja primero con la paciente sentada, para ver la simetría de las mamas con su caída natural. Todo debe estar bien calculado para que se sienta naturalmente normal”, explicó la especialista.

Volviendo a la estética, lo que buscan las pacientes es verse frente al espejo lo más naturales posible, dejar atrás las secuelas de la operación y retomar la confianza en ellas mismas.

“Muchas personas dicen que no se nota por la ropa que las cubre pero tanto ellas como sus parejas sí lo ven cuando están en la intimidad e inconscientemente las golpea”, explicó Rocío.

Recordemos que este mal ataca tanto la parte emocional por la autoestima como la estética y van de la mano.

Rocío Chacón es esteticista profesional con 22 años de experiencia. Foto: Cortesía
Rocío Chacón es esteticista profesional con 22 años de experiencia. Foto: Cortesía
¿En qué consiste?

El tatuaje se hace con pigmentos vegetales, que son menos tóxicos para el cuerpo, máxime si la paciente estuvo expuesta a la quimioterapia.

Además, la tinta que normalmente se usa en otro tipo de tatuajes podría provocar alergia.

“Se mide la mama que está sana y se hace del mismo tamaño, si no tienen ninguna, se hace a gusto de la paciente”, explicó Chacón.

Se le pone un anestésico en spray y pasados 30 minutos comienza el tatuaje. Mientras tanto se va realizando el dibujo. Eso sí, debe hacerse un retoque al mes, porque la piel tarda eso en absorber y fijar el color final. Luego, deberá volver a hacérselo cada diez años aproximadamente, aunque la duración depende del cuidado personal y de si la paciente está en clima frío o caliente.

"Si vive en clima frío o trabaja en una oficina con aire acondicionado, es más favorable para la paciente porque al no estar expuesto el pigmento a la acidez del cuerpo que produce el sudor, rinde más el trabajo. Si ella suda mucho, puede durarle la mitad del tiempo.

Antes de iniciar el tatuaje, se mide color, simetría y tamaño. Foto: Cortesía
Antes de iniciar el tatuaje, se mide color, simetría y tamaño. Foto: Cortesía

Otro detalle a tomar en cuenta es que por la preparación emocional que necesita tener la sobreviviente, debe esperar mínimo seis meses luego de haber sido dada de alta para hacerse el tatuaje, tiempo que también sirve para que se dé una adecuada cicatrización, máxime si le pusieron el pezón nuevamente. Si es este el caso, debe esperar un año para poder dibujar la aureola nuevamente, explicó la esteticista.

El costo del tatuaje dependerá de la necesidad de la paciente, por lo que es variable.

4 personas al mes atiende en promedio la esteticista

Antes de echarse al agua, la mayoría trata de evacuar todas sus dudas sobre si duele, cuánto dura, cuánto cuesta, entre otras.

Opción

Si usted, un familiar o una amiga están pasando por este proceso y quieren valorar la posibilidad, pueden visitar la estética Rouse salud y belleza ubicado en Llorente de Tibás, 200 metros norte y 100 este de la U Hispanoamericana, o comunicarse al Whatsapp 8926-4487.