Por: Franklin Arroyo.   31 marzo

Una costarricense de 24 años falleció el sábado 28 de marzo en West Jordan, Utah, Estados Unidos, víctima del coronavirus.

Silva Deyanira Meléned Baldí, tica fallecida por Covid-19 en Utah

Silvia Deyanira Meléndez Baldí, de 24 años, vivía con su familia en ese lugar y todos los miembros más cercanos han estado contagiados, es decir, los padres --Marcos y Silvia-- y los hermanos, Marcos y Xandel.

La noticia de la muerte de la joven fue difundida por el medio local The Salt Lake Tribune, que da algunos detalles de lo que sucedió.

La Teja logró hablar con Jorge Baldí, un tío de Silvia que vive en Texas y él quiso hacer un llamado a la juventud para que se cuide y se quede en la casa.

El virus, como se sabe, no respeta edades. En nuestro país, por ejemplo, lo tienen personas desde 1 año hasta 87 años.

Silvia tenía factores de riesgo, padecía diabetes y dos años atrás le habían hecho una operación de corazón.

“Esa la complicó”, explica el tío desde Texas.

La información de The Salt Lake Tribune dice que nuestra compatriota falleció en el Hospital Universitario de Utah y que fue el papá de ella quien primero mostró los síntomas, hace unas dos semanas.

“Cuando hablé con el médico me preguntó si yo o alguien de mi familia había tenido síntomas, se supone que debemos (asumir) que somos positivos", dijo Marcos Meléndez, papá de Silvia, en una entrevista telefónica el domingo al medio de comunicación.

Don Jorge confirmó a La Teja que sus familiares ya fueron diagnosticados con Covid-19.

La información de The Salt Lake Tribune dice que en la casa de los Meléndez Baldí viven siete personas y que, hasta ahora, cinco han dado positivo.

Don Marcos y sus hijos tuvieron fiebre, escalofríos, tos, diarrea y dolores de cuerpo.

“Me sentía débil y acalorado todo el tiempo”, dijo Xander Meléndez, de 22 años, hermano de la tica.

Silvia Deyanira y su mamá, Silvia Baldí, de 49 años, fueron hospitalizadas el 20 de marzo con graves problemas respiratorios. El virus golpeó con más fuerza a la hija y no soportó.

Angélica Macías, novia de un hermano de Silvia, vive con la familia y contó al medio de comunicación que los médicos sedaron a la joven y le pusieron respiración.

“Su nivel de oxígeno comenzó a mejorar”, dijo Macías, “pero el último día su corazón comenzó a latir demasiado rápido”, explicó.

Utah tiene hasta este lunes 722 casos positivos y registra 4 muertes.

El COVID-19 ha matado a personas en todo el mundo. Foto: AP

Lo triste es que mientras a doña Silvia, la madre, le dieron la salida el sábado y se pudo ir a la casa, su hija se complicó y murió ese mismo día.

Angélica y una hermana suya que también vive en la casa de Meléndez no han presentado síntomas hasta el momento.

Don Marcos y el hermano que estuvieron mal comienzan a salir de la cuarentena; Angélica y su hermana planean continuar con el distanciamiento social.

“No pensamos que alguna vez nos pasaría a nosotros. De toda nuestra familia, no pensamos que nadie lo recibiría (el virus)”, dijo Angélica.

Doña Silvia, la madre -- y quien cumplirá 50 años una semana exacta después de la muerte de su hija, este sábado 4 de abril-- se fue para Estados Unidos en 1987. Su hija Silvia está registrada como costarricense.

Los otros dos hermanos no aparecen en el Registro Civil.

La mamá de la joven le escribió un mensaje en el Facebook: “Mi dulce ángel, te amaré por siempre y te extrañaré hasta poder estar contigo”.

Plata para funeral

A Silvia no le han hecho las honras fúnebres, según nos dijo su tío Jorge.

Él supone que el cuerpo permanece en el Hospital de la Universidad de Utah.

La ciudad de Salt Lake tomó una serie de medidas contra el virus, entre las que está el cierre de muchos establecimientos. Don Jorge cuenta que no hay vuelos y por lo tanto no podría ir al funeral.

En redes sociales se hizo una campaña para recoger plata para el funeral de Silvia.

“Sean sabios e inteligentes y quédense en la casa si no hay necesidad de salir. Cuídese usted y su familia. Este virus no respeta edades, cualquiera se puede infectar, así que por favor no salgan”, Jorge Baldí, tío de la víctima

La meta era llegar a los 12 mil dólares y este lunes había ya 16 mil dólares.

La campaña la promovió Patricio Fernández, quien describió a la tica como una persona cariñosa, reflexiva y amable.

“Ella constantemente quería asegurarse de que la familia estuviera unida, siempre positiva y optimista. Era fuerte, pasó por cirugía a corazón abierto y luchó por otros traumas en la vida”, afirmó Patricio.