Nacional

Tres prácticas que elevan el riesgo de padecer cáncer de cabeza y cuello

Este 27 de julio es el Día mundial para la prevención del cáncer de cabeza y cuello

EscucharEscuchar

Fumar, beber y practicar sexo oral son los principales factores de riesgo que podrían llevar a padecer cáncer de cabeza y cuello, según confirmó el médico oncólogo Iván Coto.

El cáncer de cabeza y cuello es difícil de detectar a tiempo. (Shutterstock.com)

Los riesgos suben en quienes abusan de estas prácticas, es decir, los que fuman dos o más cajetillas de cigarros al día, beben más de dos o tres onzas (shots) de alcohol al día por 20 o 30 años seguidos.

Esas costumbres causan inflamacion en el tejido que recubre la boca, la lengua, la nariz, la garganta, la laringe, la faringe o las glándulas salivales.

La relación del sexo oral con el cáncer mencionado se debe a alguna infección del virus del papiloma humano que, igual, podría inflamar los órganos nombrados.

En el marco del Día Mundial del cáncer de cabeza y cuello, que se conmemora este 27 de julio, quisimos abordar este tema.

Ese cáncer se presenta normalmente después de los 60 años, pero se ha empezado a detectar en gente más joven y es muy raro que sea hereditario; se debe más a las acciones de quienes llegan a padecerlo.

Los médicos también han visto que dejó de ser un cáncer mayoritariamente de hombres y la incidencia ha subido en las mujeres.

Antes de la pandemia en el hospital San Juan de Dios hacían campañas de detección temprana de cáncer de cabeza y cuello. (Jose Cordero)

Los síntomas aparecen cuando ya la enfermedad está avanzada y suelen confundirse con los de otros males; algunos son dificultad para respirar o sangrado en la nariz; molestia al tragar alimentos sólidos e incluso líquidos y vómitos constantes.

En algunos casos a la persona le cambia la voz a más ronca o le cuesta hablar, presenta una pelota en el cuello, que no duele, pero es dura.

En cualquiera de los casos consulte en el ebáis más cercano o si está en sus posibilidades directamente con el otorrinolaringólogo o un oncólogo.

La detección temprana es difícil y por eso es común que cuando se diagnostica está en una etapa avanzada, con un tumor que ya afecta los ganglios del sistema linfático en el cuello.

Los tratamientos incluyen cirugía, radioterapia y medicamentos como quimioterapia y terapias novedosas con anticuerpos o medicamentos con inmunoterapia que activan el sistema inmunológico para atacar el cáncer.

Las tasas de cura rondan un 70%, pero hay pacientes que quedarán con secuelas como pérdida de la audición, del habla, del gusto, del olfato y de salivación (o daños estéticos).

Un 30% muere por este cáncer, pero se puede tratar para que alarguen su vida con calidad.

Karen Fernández

Karen Fernández

Periodista con una licenciatura en Producción de Medios. Forma parte del equipo de Nuestro Tema y tengo experiencia en la cobertura de noticias de espectáculos, religiosos, salud, deportes y nacionales. Trabajo en Grupo Nacion desde el 2011.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.