En el banquillo de los acusados sentamos a uno de los objetos más usados en las casas ticas: la regleta eléctrica. Esa misma que parece inofensiva, pero que si no tiene una certificación de calidad, puede convertirse hasta en la chispa de una tragedia.
Andrea Zúñiga Montero, ingeniera electromecánica y jefa de la Oficina de Control de Instalaciones Eléctricas del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA), nos ayudó a juzgar a las malas regletas, esas que llegan al país sin ningún tipo de control y que se venden como si fueran confiables, pero no lo son.
“Una regleta no es culpable hasta que se le demuestre lo contrario”, nos dijo la ingeniera, usando una frase muy clara: hay que saber elegir.
¿Cómo reconozco una regleta segura?
Lo primero que hay que buscar es el sello de calidad. Las regletas certificadas tienen una calcomanía con holograma, y ahí viene un código que usted puede meter en la página web del fabricante para confirmar si realmente fue aprobada por un laboratorio internacional.
“Hay regletas que traen certificaciones de UL, ETL o Inteco, que es el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica. Si no tienen ningún sello ni holograma, mejor no usarlas”, advierte la experta.
Una buena regleta no solo previene accidentes eléctricos, también consume menos energía y dura más tiempo.
Pecados capitales que cometemos con las regletas:
– Conectar una regleta a otra: nunca lo haga. Las regletas van directas al enchufe de la pared.
– Cortar el palito de la regleta para que calce en el enchufe de la pared: peligrosísimo. Ese “palito” es parte del sistema de seguridad.
– Cargarla al mismo tiempo con electrodomésticos de alto consumo como refrigeradoras, hornos de microondas, coffe makers o sartenes eléctricos: error grave.
Los tomacorrientes de una casa soportan hasta 15 amperios. Un coffe maker consume 5 amperios, un sartén eléctrico 10, y si le suma una refri (otros 5), ya se pasó. Aunque no se apague, está forzando el sistema y eso puede generar calentamientos y chispas.
¿Y si solo un enchufe de la regleta se daña?
“El equipo dañado debe ser reemplazado”, dice la ingeniera. Aunque los demás enchufes funcionen, no es seguro seguirla usando.
¿Se le fundió la luz indicadora? No pasa nada. Esa luz solo indica si está en uso o no, pero no tiene relación con el estado de seguridad de la regleta. Ahora, si se derrite alguna parte, bótela de inmediato.
¿Y el módem del wifi? Mejor que esté conectado directo al enchufe de la pared. Aunque parezca que no consume tanto, pasa 24 horas prendido y la regleta no es para uso permanente.
“La regleta es una herramienta de uso temporal. Debería apagarse al menos cada 60 días por al menos un día. Tenerla encendida todo un año es un error común”, explica la experta.
Una regleta que se calienta es señal de alerta. Significa más consumo eléctrico y riesgo de incendio.
La elección es suya
“Es un tema cultural. La gente cada día valora más la calidad de una regleta, pero aún falta mucho. Antes de comprar, investigue y compare opciones. No compre lo más barato, compre lo más seguro”, nos aconseja la ingeniera Zúñiga.
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Elegir una buena regleta no es lujo, es prevención. Y en temas eléctricos, prevenir siempre será mejor que lamentar.
En Costa Rica, muchos incendios tienen su origen en fallas eléctricas provocadas por el mal uso de regletas. Por eso es vital que aprendamos a verlas con ojos críticos, como un equipo serio que requiere respeto, no como un simple accesorio para conectar más aparatos.