Por: Shirley Sandí.   19 agosto

El exsacerdote Mauricio Víquez, acusado de supuestos abusos sexuales a menores de edad, ya tiene cuatro denuncias penales y tres de ellas fueron interpuestas recientemente.

El presidente Carlos Alvarado firmó el pasado 21 de mayo la ley Derecho al Tiempo, con la cual se basaron las presuntas víctimas del exsacerdote Víquez para plantear sus demandas. Fotografía: John Durán

Según explicó el abogado de las víctimas, Rodolfo Alvarado, las tres denuncias nuevas se plantearon hace aproximadamente 10 días.

Los denunciantes son Carlos Muñoz, Anthony Venegas y Michael Rodríguez, todos fueron exmonaguillos en las parroquias de Patarrá y Tres Ríos y aprovecharon la reciente entrada en vigencia de la Ley de Derecho al Tiempo para plantear dicha acción penal.

Dicha ley brinda a las víctimas de delitos sexuales, cuando fueron menores de edad, más plazo para denunciar a sus agresores. Dicho plazo de prescripción pasó de 10 a 25 años, una vez cumplida la mayoría de edad, permitiendo que sea posible denunciar hasta los 43 años.

“Estas tres denuncias se acumulan a la original, que había presentado un joven llamado Josué, quien había planteado la denuncia porque era la única que no había prescrito. Esta vence el 28 de setiembre próximo. Como ninguno de los otros tres había hecho una denuncia penal, se pudieron acoger a esta nueva ley”, explicó el abogado, quien afirmó que fue la Fiscalía General de la República la que les indicó que podían realizar la acción.

Prescripción

A pesar de las nuevas tres denuncias, Alvarado insistió que es necesario que se extradite con premura a Víquez desde México, para que no prescriba el caso de Josué y que sea juzgado por ello también.

“La de Josué se atiende con la ley vieja, por eso nos apremia que lo traigan, porque él espera ver resultados. José manifestó sentirse muy complacido con la captura, él y su familia son muy sencillos, muy buenas personas, él es un peón agrícola que trabaja en jardinería y que trabajó en la parroquia de Patarrá, como ayudante, lo ponían a limpiar jardines y pisos y donde fue utilizado por Víquez para sus delitos”, explicó Alvarado.

Víquez salía constantemente en entrevistas en los medios de comunicación. Fotografía de Adriana Araya

No obstante, la fiscala general, Emilia Navas, aseguró que la captura en México del exsacerdote suspende el riesgo de prescripción de las denuncias en su contra.

A partir de ahora hay 60 días hábiles naturales para formalizar la extradición, cuyas diligencias iniciaron la mañana de este lunes.

“Al pedir la extradición se suspende el vencimiento del plazo de prescripción para que se hagan los trámites. La Fiscalía ya generó la formulación para pasarla al Juzgado Penal de Desamparados y ellos delegan el caso en la Oficina de Asuntos Técnicos e Internacionales del Ministerio Público”, menciónó Navas.

Víquez fue capturado la madrugada del domingo en Nuevo León, México, gracias a que, al parecer, él solito se cantó usando redes sociales. De momento, no hay una fecha establecida para el regreso del cura al país, donde enfrentará los presuntos delitos de abuso sexual, violación y corrupción agravada.

La fiscala hizo una llamado para que, en caso de existir más víctimas, acudan a la Fiscalía lo más pronto.

Sumado a estas denuncias penales hay una demanda por la vía civil en contra de la Iglesia católica por un total de ¢300 millones.

Michael Rodríguez, Anthony Venegas y Carlos Muñoz plantearon tres juicios ordinarios en el Tribunal Colegiado Civil del Primer Circuito Judicial de San José contra la Conferencia Episcopal y Temporalidades de la Iglesia católica de San José (bienes de la Iglesia).

Ellos aseguran que la Iglesia fue cómplice de Víquez pues las acciones delictivas habrían ocurrido en casas, carros y otros recintos eclesiásticos hace más de 20 años.

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