Franklin Arroyo.30 enero

Lindsay Arguedas, ganadora del concurso Señora Joven Hispanoamericana Costa Rica 2020, cumplió su promesa de donar útiles escolares, solo que no lo hizo en Guararí de Heredia, como fue su objetivo en un principio, sino que lo hizo en La Carpio.

Posted by Lindsay Arguedas on Tuesday, January 28, 2020

Ella dijo que quería ayudar a las personas que sufrieron por un incendio que ocurrió en Guararí el 15 de enero pasado y que afectó a 189 viviendas. Muchas personas que vivían en esas casas lo perdieron todo.

Arguedas también visitó algunas casas. Foto: Lindsay Arguedas
Arguedas también visitó algunas casas. Foto: Lindsay Arguedas

Arguedas anunció que iba a hacer una recolecta de útiles y ropa para los afectados y el martes 21 de enero se puso en contacto con la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) para ir a hacer la donación.

Sin embargo, la gente de la CNE le proporcionó los teléfonos de los líderes de esa comunidad, quienes le dijeron que tenían muchas donaciones y que las familias ya habían cubierto las necesidades. Además, ya estaban dispersas.

La poli acompañó a la reina en la entrega. Foto: Cortesia.
La poli acompañó a la reina en la entrega. Foto: Cortesia.

Ante esa situación, Lindsay se comunicó con líderes comunales de La Carpio y ahí sí le dijeron que había familias con necesidades de útiles y ropa.

Entonces jaló de una para ese lugar y ayudó a unas 20 familias con útiles para escolares y colegiales y con alguna ropa. Allí sintió el cariño de las personas que le dijeron frases de mucha motivación.

Policías le ayudaron a la reina de belleza para hacer las entregas.

“Nada más lindo para mí que ver esos ojitos brillantes de los chiquitos cuando reciben algo. Fue muy motivador para mí. Hay gente con mucha necesidad”, dijo.

Lindsay tiene una fundación de ayuda social que se llama Ojitos brillantes y ella misma trabaja para conseguir las donaciones.

Lindsay Arguedas es una reina con gran corazón. Foto: Cortesía
Lindsay Arguedas es una reina con gran corazón. Foto: Cortesía

“Me siento comprometida a volver, hubo niños y mamás que me decían: ‘¿cuándo regresa, cuándo viene otra vez?'. Sentí esa necesidad de ayudarlos. Una muchacha que era gordita me dijo que en la otra le llevara ropa a ella. Todo eso me motiva y compromete”, explicó.