Las autoridades ya tendrían en la mira a una persona que, al parecer, habría participado directamente en el supuesto plan para matar al estadounidense Kurt Van Dyke, un reconocido surfista de 66 años, quien fue cruelmente asesinado por al menos dos sujetos en Limón.
Así lo reveló a La Teja Pamela Leiva, esposa de Kurt, quien explicó que, de momento, no puede revelar mayor información, pero aseguró que las autoridades estarían investigando a esa persona por su posible vínculo con el crimen ocurrido el pasado sábado 14 de febrero.
“La investigación del OIJ sigue su camino; hasta el momento no hemos tenido mayores novedades, todavía eso está en veremos, aunque sí hay una persona que sería sospechosa y el mismo OIJ lo sabe. Entonces lo que están haciendo es buscar más pruebas para poder llegar a la conclusión de esto”, destacó Leiva.
Anteriormente, la esposa de Van Dyke le dijo a este mismo medio que el homicidio de Kurt iba mucho más allá de un simple robo, pues su marido fue citado a la casa donde le dieron muerte por un supuesto negocio relacionado con un lote.
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Tras lo sucedido, Pamela tiene sospechas de que ese negocio nunca fue real y que más bien se trató de una trampa para su esposo.
“Eso no fue un robo; como te digo, él no tenía problemas con nadie. Tampoco era que lo hubieran perseguido o que ese día hubiera ido al banco a sacar una cantidad grande de dinero, porque yo sabía todos los movimientos de él”, dijo Leiva.
El OIJ informó que el cuerpo del reconocido surfista fue encontrado debajo de una cama dentro de un apartamento en Hone Creek, en Limón. Trascendió que tenía una sábana en la cabeza y varias puñaladas.
En esa misma vivienda fue encontrada una mujer de 31 años, quien fue amarrada de pies y manos, pero sobrevivió al supuesto ataque cometido por los sujetos.
Este medio consultó al OIJ sobre el caso y únicamente indicaron que se mantenía bajo investigación.
Despedido en el lugar que amaba
Pamela señaló que, tras recibir el cuerpo de Kurt, este fue cremado y, como parte de su última voluntad, la mitad de sus cenizas fueron llevadas al lugar que lo enamoró de Costa Rica hace tantos años.
“Kurt en vida se lo dijo a su hijo mayor, Salvador, que si en algún momento él fallecía, que la mitad de sus cenizas quería que estuvieran en Salsa Brava (Limón), que era su ola favorita, y que la otra mitad de las cenizas fueran enviadas a California. Esto último se está gestionando y su hijo mayor se va a encargar de llevarlas”.
La ceremonia para darle el último adiós a Kurt se realizó el pasado jueves 19 de febrero en la playa de Salsa Brava, en Puerto Viejo, actividad a la que llegaron decenas de personas.
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Ese día se llevó a cabo un paddle out, que es una ceremonia propia de la cultura del surf para despedir y honrar a un compañero o persona querida que falleció recientemente.
Esta consiste en que varios surfistas se adentran al mar y usan sus tablas para formar un círculo, dentro del que lanzan flores mientras comparten los buenos recuerdos que vivieron junto con esa persona.
“Las personas de Puerto Viejo son increíbles, porque reconocen el legado de mi esposo, porque él es una leyenda y por eso se le hizo un homenaje a lo que él fue en vida”.
— Pamela Leiva, esposa de Kurt.
Parte de ese emotivo momento fue compartido en redes sociales por Alejo Pacheco, amigo muy cercano de Kurt.
“Fue algo superemotivo, me siento muy agradecida y toda la familia de Kurt se siente igual. Al ver ese montón de gente que llegó es cuando uno se da cuenta de que Kurt fue una persona muy querida”, dijo la esposa del estadounidense.
Pamela también destacó que en el hotel que era propiedad de Kurt se realizó otra ceremonia tal y como él la hubiera deseado.
“En el hotel también le hicimos una ceremonia y creo que él quería que lo hiciéramos así, con su grupo favorito de música, con su gente, con comida; realmente celebramos la vida de Kurt en ese momento, fue algo muy lindo”.
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Días difíciles
Pamela manifestó que, tras la muerte de su amado esposo, ella y su hijo de siete años han pasado momentos muy duros, pues no hay un solo momento en el que no extrañen a Kurt.
“Han sido unos días bastante difíciles, he estado muy ocupada, pues hay bastantes cosas que hacer luego de algo como esto. Sí me ha afectado, porque nosotros teníamos nuestra dinámica familiar, nos veíamos todos los días, entonces ha sido demasiado difícil asimilar la ausencia de Kurt, pero a la misma vez Dios me ha fortalecido mucho y he tenido una red de apoyo adelantadísima acá en Puerto Viejo”.
En cuanto al hijo de ambos, de nombre Jacob, Pamela explicó que él aún no entiende bien lo que pasó, pero es inevitable que no sienta la ausencia de su padre.
“Mi hijo está pequeño todavía, entonces él aún no entiende todo lo que pasó; gracias a Dios, hemos tenido mucho apoyo de la familia de mi esposo y de nuestra comunidad. Mi hijo ha pasado muy acompañado de sus hermanos y eso le ha ayudado bastante”.



