Marcela Díaz, entrenadora y seleccionada nacional de taekwondo y su padre, don Álvaro Díaz, siempre fueron inseparables, tan es así que la joven atleta permaneció a su lado hasta que este dio su último aliento, luego de haber sido atropellado por un carro.
Al ver a su papá tendido sobre la calle, Marcela no lo pensó dos veces y se tiró de rodillas a su lado, para pedirle a Dios que le diera una nueva oportunidad a don Álvaro, lamentablemente las heridas que sufrió fueron mortales.
“Lo primero que hice apenas lo vi fue arrodillarme en la calle, me desbaraté las rodillas y me puse a orar mucho, pidiéndole a Dios que le diera un aliento más de vida, un momento más. Los diez minutos que pasó con RCP pasamos orando, pero la voluntad de Dios fue esa y no puedo reclamarle los planes a Dios”, contó Marcela.
La tragedia que golpeó a esta atleta nacional y a toda su familia ocurrió a eso de las 10:30 p.m. del pasado miércoles frente al polideportivo Rogelio Alvarado, en Guápiles, Limón, que es una de las sedes de los Juegos Nacionales que se realizan en esa provincia.
De acuerdo con la versión dada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el accidente se dio cuando don Álvaro trató de cruzar la calle.
“En un momento dado intentó cruzar la calle y fue impactado por un carro que circulaba en sentido Cariari-Guápiles. Al conductor del vehículo se le practicó la alcoholemia y esta dio resultado negativo”, detalló la Policía Judicial.
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Terminando de trabajar
Marcela contó que sus papás se dedicaban a la venta de comida y esa noche se encontraban en las afueras del polideportivo trabajando durante los Juegos Nacionales; mientras que ella estaba acompañando a la delegación de Taekwondo de Aserrí.
“Yo estaba en competencias, como entrenadora, y ellos estaban trabajando, porque mi papá vendía granizados y mi mamá mangos, entonces estaban en el evento comerciando.
“En la noche ya habían terminado de trabajar y como ya estábamos en la última competencia del día mi mamá le dijo a mi papá: ‘vamos a verlos’, mi papá le dijo que fuera ella tranquila, que él iba a guardar todo, pero mi mamá le dijo que la esperara.
“Mi mamá se fue y él no la esperó, cruzó la calle y fue cuando se dio el accidente de tránsito”, explicó Díaz.
En cuestión de pocos minutos, Marcela se enteró de lo que había pasado, por lo que salió corriendo para tratar de ayudar a su papá y estar a su lado.
“Mi familia es muy cristiana y yo también, yo todos mis planos los pongo en manos de Dios y mi vida gira en torno a Dios, igual que la de mi familia y la de mi papá también, por eso me puse a orar por él ahí”, recordó.
La familia de don Álvaro necesita de ayuda para darle el último adiós que se merece, por lo que si desea colaborar puede hacerlo por medio de Sinpe Móvil al número 7168-3702 a nombre Marcela Díaz.
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Papá muy orgulloso
Don Álvaro era de esa clase de padres que no oculta el enorme orgullo que siente por sus hijos, por eso en todo momento aprovechaba para decirles a las demás personas lo orgulloso que se sentía de Marcela.
“En mis combates él siempre estaba presente, siempre me gritaba, siempre... y era junto con mi mamá y mi hermano los que estaban en primera fila celebrando. Él orgullosamente decía que yo era su hija y a todos siempre les decía: ‘ella es mi bebé, ella es mi princesa, ella es esto’“.
Marcela también recordó a su papá como un compañero inseparable, pues don Álvaro siempre estaba para ella.
“El recuerdo con el que yo más me quedo es que mi papá me andaba para todos lados, yo soy seleccionada nacional y estudio Medicina, si yo ocupaba ir a los entrenos de la Selección, aunque pudiera ir en Uber o en en bus él me decía que íbamos a ir juntos.
“Si tenía que ir a universidad a las 7 de la mañana porque tenía exámenes finales, siempre me acompañaba, incluso, se quedaba esperándome y cuando salía me preguntaba cómo me fue, cómo estuvo el examen, aunque no supiera nada de medicina”.
En medio de estos momentos de gran dolor, lo que sostiene a Marcela y a su familia son los hermosos recuerdos que don Álvaro les dejó.
“Yo crecí viendo a mi papá tratar a mami como una reina, crecí viendo a mi papá tratar a mi hermano como un príncipe y crecí con el amor de un papá inigualable, ningún otro hombre me va a poder dar el amor que me daba mi papá, mi papá era amor, mi papá era cariño, mi papá era bondadoso, lo era todo”.
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Muestra de mucho cariño
Tras darse a conocer la triste muerte de don Álvaro, las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo hacia su familia, sobre todo porque por su forma de ser Díaz se había ganado el corazón de muchas personas.
“Vieras que eso me lo contaron hoy en la mañana y es que no he metido a mis redes ni a ningún lado, pero todo mundo me dice que las redes han explotado en mensajes de cariño hacia mi papá y la familia”.
Su hija contó que esos mensajes han traído un leve alivio a sus corazones en medio del difícil momento que pasan.
“Me reconforta un poco saber que mi papá era una persona tan querida, tan amada, tan bondadosa y humilde, eso era lo que a él lo representaba. El saber que hay tanta gente presente, me reconforta bastante, a mí y a mi familia también”.




