Las lluvias y las tormentas eléctricas seguirán presentes durante este fin de semana en buena parte de Costa Rica, aunque el panorama cambiará a partir del domingo con el fortalecimiento de los vientos alisios y el ingreso de una masa de aire más seca.
De acuerdo con Juan Diego Naranjo, del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), la cercanía de la Zona de Convergencia Intertropical mantendrá condiciones inestables sobre el territorio nacional, favoreciendo la formación de tormentas, principalmente en las zonas costeras.
“Es probable que se presenten precipitaciones desde las primeras horas de la mañana en el Caribe y la Zona Norte. Para la tarde, la mayor probabilidad es que se presente tormenta eléctrica en el Golfo Sur”, explicó el experto.
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El patrón húmedo e inestable permanecerá sobre el sur de Centroamérica entre este jueves y el sábado. Sin embargo, el IMN prevé que las lluvias sean de menor intensidad y más dispersas en comparación con días anteriores.
Un cambio llegará el domingo
El instituto anticipa que las condiciones comenzarán a variar a partir del domingo.
La llegada de una masa de aire con baja humedad, junto con un aumento en la presión atmosférica, favorecerá un incremento gradual de los vientos alisios, los cuales pasarán de intensidades moderadas a fuertes durante la próxima semana.
Según la proyección, las ráfagas podrían alcanzar entre 30 y 60 kilómetros por hora en las zonas bajas durante el fin de semana.
Posteriormente, aumentarían hasta rangos de 40 a 75 kilómetros por hora, especialmente en sectores montañosos del Pacífico Norte, donde se esperan los valores más elevados.
La onda tropical #30 sigue bajo vigilancia
El IMN también mantiene bajo observación el posible ingreso de la onda tropical #30 el próximo lunes.
Aunque no se descarta que provoque un aumento ocasional de humedad y algunas lluvias dispersas, el pronóstico indica que el sistema avanzaría dentro de un ambiente seco y con presencia de polvo del Sahara, lo que disminuiría significativamente su impacto.
Precisamente, la posible llegada de este polvo también continúa siendo incierta. Por ahora, el IMN señala que la probabilidad de que afecte al país se mantiene baja.

